sábado, 30 de diciembre de 2006

Tiempo de Navidad

Han sido muchas nuestras faltas y nuestros errores. Sin embargo, son incomparablemente mayores los motivos de agradecimiento, en lo humano y en lo sobrenatural. Son incontables las gracias recibidas, los cuidados de nuestro Angel Custodio, los méritos alcanzados al ofrecer nuestro trabajo o nuestro dolor por los demás, las numerosas ayudas que de otros hemos recibido. No importa que de esta realidad sólo percibamos ahora una parte muy pequeña. Demos gracias a Dios por todos los beneficios recibidos durante el año. Es imposible, conforme a nuestra naturaleza, tener ánimo para cosas grandes quién no entiende que está favorecido por Dios.
Francisco Fernández Carvajal; Hablar con Dios, Ediciones Palabra, Madrid, 1986, Tomo I, p.121
Publicar un comentario