martes, 24 de abril de 2007

Jacques Philippe / La Libertad Interior

Cada cristiano, incluso en las circunstancias externas más adversas, dispone en su interior de un espacio de libertad que nadie puede arrebatarle, porque Dios es su fuente y su garantía.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.5.

Las virtudes teologales constituyen el centro de la vida espiritual.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.6.

Nadie ha sido hecho para llevar una vida apagada, estrecha o constreñida a un espacio reducido, sino para vivir “a sus anchas”. Por el simple hecho de haber sido creado a imagen de Dios, los espacios limitados le resultan insoportables y guarda en su interior una necesidad irrefrenable de absoluto e infinito. Ahí reside su grandeza y en ocasiones, su desgracia.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.9.

En el cristiano, la libertad sólo se puede obtener mediante la sumisión a Dios.La auténtica libertad no es tanto una conquista del hombre como un don gratuito de Dios, un fruto del Espíritu Santo recibido en la medida en que nos ubiquemos en una amorosa dependencia ante nuestro creador.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.11.

Cuanto más dependa nuestra sensación de libertad de las circunstancias externas, mayor será la evidencia de que todavía no somos verdaderamente libres.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.12.
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