viernes, 13 de abril de 2007

Jacques Philippe

La oración no es una técnica sino una gracia.
Philippe, Jacques: El Tiempo para Dios, San Pablo, Buenos Aires, 2005, p.7.

Dios nos desea mucho más de lo que nosotros lo deseamos a él.
Philippe, Jacques: El Tiempo para Dios, San Pablo, Buenos Aires, 2005, p. 14.

El demonio busca distraernos a cualquier precio de la fidelidad en la oración, pues conoce bien lo que está en juego.
Philippe, Jacques: El Tiempo para Dios, San Pablo, Buenos Aires, 2005, p. 17.

Hacemos oración, no por la satisfacción o beneficio que sacamos de ello, aún cuando los beneficios sean inmensos, sino principalmente para agradar a Dios, y porque él no los pide.
Philippe, Jacques: El Tiempo para Dios, San Pablo, Buenos Aires, 2005, p. 18.

Sin vida de oración es imposible progresar espiritualmente.
Philippe, Jacques; El Tiempo para Dios, San Pablo, Buenos Aires, 2005, p.24.
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