martes, 17 de julio de 2007

Dios y los Hijos / Jesús Urteaga

Todo cuanto hagamos a los demás hombres, se lo hacemos a Cristo.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A., Madrid,p.116.

No es cristiano el trabajo que impide atender a Dios, a la mujer/marido, a los hijos y a los amigos.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A., Madrid,p.127.

¡No, no puede ser! Correteáis por todas partes mientras los hijos están esperando en casa.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid, p. 129.

¿Qué hacéis, madres, fuera del hogar todas las tardes? Si es por necesidad, Dios suplirá vuestra ausencia; pero si es por capricho, la ausencia terminará en vicio, un vicio que acaba por arruinar a la familia.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 129.

La formación de la personalidad de los hijos depende, en gran parte, de cómo resolváis las pequeñas, inesperadas e innumerables alternativas de la vida familiar.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 144.

El corazón está hecho para amar cosas grandes.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición(2003), Rialp, S.A.,Madrid,p. 155.
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