viernes, 24 de agosto de 2007

La Intimidad / Miguel Angel Martí García

El hombre maduro, que sabe vivir sus ratos de soledad en clave de felicidad no identifica, como el adolescente, la felicidad con el bullicio, sino más bien con el solaz, la tranquilidad y la lucidez interior. En este tipo de felicidad hay también actividad, pero se trata de una actividad imaginaria intelectual, a través de la cual se dan descubrimientos, nuevos hallazgos, se iluminan zonas oscuras, se disfruta ante las manifestaciones artísticas: se da, en fin, una simbiosis de contemplación y creación.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.98.

La realidad que no puede ser nombrada no es conocida.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.114

El saber escuchar se ha convertido en una nota distintiva de humanidad.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.120.

Esas personas que con su silencio, con su mirada, con su cuerpo entero están diciendo habla, tómate el tiempo que quieras, que yo te escucho, se adornan de un atractivo dificilmente superable.
Miguel-Angel Martí García; La Intimidad, 6ªedición (2005), Ediciones Internacionales Universitarias, 1992, Madrid, p.120.
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