viernes, 3 de agosto de 2007

Dios y los Hijos / Jesús Urteaga

No puede subir las cimas de los montes si no es capaz de andar con soltura por el llano.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 274.

Corregíos y se corregirán.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 275.

¡Padres! Un nuevo trabajo os encargo: fomentar en vuestros hijos una afición al margen de los estudios.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 284.

En primer lugar, ¡formaos! ¿Cómo esperáis dar doctrina sin formación? ¿Creéis sinceramente que Dios suplirá vuestra pereza?
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 299.

Nuestra pobre tierra será siempre, un pequeño valle de lágrimas y dolores…pero no es de cristano quién ceda a la tentación de no mejorarla!
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 305.

El mañana será como lo hayamos preparado hoy; suelen darse pocas sorpresas.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 306.

A la reforma de los hogares seguirá la reforma del mundo.
Jesús Urteaga; Dios y Los Hijos (1960), 22ªEdición (2003), Rialp, S.A., Madrid, p. 311.
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