viernes, 9 de marzo de 2007

Georges Chevrot (III)

Quien se abandona a la mediocridad, desciende fatalmente más bajo de lo que había previsto.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.147.

Siempre que nos quedemos por debajo de lo bueno que habíamos resuelto alcanzar, tenemos que necesariamente apuntar más alto.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.147.

El perdón es un acto de fortaleza.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.171.

El perdón tiende a rehabilitar al culpable, no a negar su culpabilidad.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.172.

jueves, 8 de marzo de 2007

Georges Chevrot (II)

Bajo el imperio del aburrimiento, no se desea nada grande.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.119.

La creación está ordenada de tal modo que el sufrimiento ocupa en ella un lugar necesario y saludable. Si cuando un niño aproxima un dedo a la llama de una vela no sintiera al instante un dolor atroz, se reiría a carcajadas viendo cómo su manecita se convertía en cenizas.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.127.

Así como el bienestar y el placer nos dispersan hacia cien objetos diversos, el sufrimiento concentra nuestra reflexión sobre los problemas esenciales de la vida.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.134.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Georges Chevrot

A quien confía en Dios, hasta los malos días le traen su pequeña alegría.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.65.

No imponer, sino exponer y proponer.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.107.

Lo que defendemos no es nuestra verdad, sino la doctrina cristiana.
Georges Chevrot; Las Bienaventuranzas, Rialp, Madrid, 1970, p.107.

martes, 6 de marzo de 2007

Tomás de Kempis (IV)

Las ocasiones no hacen frágil al hombre, sólo revelan lo que es.
Tomás de Kempis; La Imitación de Cristo, Cap. 16, Nº4, Herder, Barcelona, 1984.

Nunca se ve más claro el grado de virtud de cada cual como al llegar la adversidad.
Tomás de Kempis; La Imitación de Cristo, Cap. 16, Nº4, Herder, Barcelona, 1984.

Lucha con valor: una costumbre con otra se quita.
Tomás de Kempis; La Imitación de Cristo, Cap. 21, Nº2, Herder, Barcelona, 1984.

El hombre propone, Dios dispone.
Tomás de Kempis; La Imitación de Cristo, Herder, Barcelona, 1984, Cap.19, Nº2.

lunes, 5 de marzo de 2007

Tomás de Kempis (III)

A veces creemos agradar a los demás con nuestra amistad, cuando, por el contrario, ya empezamos a desagradarles porque han observado ya nuestras malas costumbres.
Tomás de Kempis; La Imitación de Cristo, Herder, Barcelona, 1984, Cap.8, Nº2.

***
Agradece, pues, los dones más pequeños, y merecerás recibir mayores.
Tomás de Kempis; La Imitación de Cristo, Libro Segundo, Herder, Barcelona, 1984.
Cap. 10, Nº5.


Duro es dejar las cosas a que uno está acostumbrado; pero aún es más duro ir contra la propia voluntad.
Tomás de Kempis; La Imitación de Cristo, Herder, Barcelona, 1984, Cap. 11, Nº6.