viernes, 27 de abril de 2007

Jacques Philippe / La Libertad Interior

Nuestra falta de libertad proviene de nuestra falta de amor: nos creemos víctimas de un contexto poco favorable cuando el problema real se encuentra dentro de nosotros. Es nuestro corazón el prisionero de su egoísmo o de sus miedos.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.18.

Hablando en broma, se me ocurre pensar que la opción del celibato por el Reino de Dios y la del matrimonio cristiano están, al fin y al cabo, muy próximas, ya que si el célibe elige renunciar a todas las mujeres, el que se casa renuncia igualmente a todas menos a una, de modo que la diferencia numérica no es significativamente aplastante.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.23.

Ser libre es también aceptar lo que no se ha elegido.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.24.

El acto más elevado y fecundo de la libertad humana reside antes en la aceptación que en el dominio.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.24.

Quién desea acceder a una verdadera libertad interior, debe entrenarse en la serena y gozosa aceptación de infinidad de cosas que parecen ir en contra de su libertad.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.24.

Las situaciones que nos hacen crecer de verdad son precisamente aquellas que no dominamos.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.25.

La mayor ilusión del hombre es la de dominar su vida. Porque la vida es un don que, por su naturaleza escapa a todo intento de ser dominado.
Vien vers le Père, Jean Claude Sagne, Ed.de L`Emmanuel, p.172, en Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.25.

martes, 24 de abril de 2007

Jacques Philippe / La Libertad Interior

Cada cristiano, incluso en las circunstancias externas más adversas, dispone en su interior de un espacio de libertad que nadie puede arrebatarle, porque Dios es su fuente y su garantía.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.5.

Las virtudes teologales constituyen el centro de la vida espiritual.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.6.

Nadie ha sido hecho para llevar una vida apagada, estrecha o constreñida a un espacio reducido, sino para vivir “a sus anchas”. Por el simple hecho de haber sido creado a imagen de Dios, los espacios limitados le resultan insoportables y guarda en su interior una necesidad irrefrenable de absoluto e infinito. Ahí reside su grandeza y en ocasiones, su desgracia.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.9.

En el cristiano, la libertad sólo se puede obtener mediante la sumisión a Dios.La auténtica libertad no es tanto una conquista del hombre como un don gratuito de Dios, un fruto del Espíritu Santo recibido en la medida en que nos ubiquemos en una amorosa dependencia ante nuestro creador.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.11.

Cuanto más dependa nuestra sensación de libertad de las circunstancias externas, mayor será la evidencia de que todavía no somos verdaderamente libres.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.12.