viernes, 11 de mayo de 2007

Jacques Philippe / la Libertad Interior

Perdonar no es avalar el mal.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.66.

Perdonar significa que a pesar de que esta persona me ha hecho daño, dejo a Dios la misión de examinar sus obras y emitir un juicio, puesto que yo no deseo encargarme de tan dificil y delicada tarea, la cual sólo corresponde a Dios.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.67.

No es Dios quién castiga, sino el hombre el que se castiga a sí mismo.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.71.

El mal que hacemos o el que queremos para los demás siempre se vuelve contra nosotros.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.71.

El bien posee más consistencia y entidad que el mal.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.81.

martes, 8 de mayo de 2007

Jacques Philippe / La Libertad Interior

Mientras que el pecado es estrechez, la santidad es amplitud de espíritu y grandeza del alma.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.50.

Existen momentos en que se debe renunciar a pretender entender: entonces habrá llegado el momento de abandonarse en Dios con confianza ciega.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.53.

Intentar comprender a toda costa nos haría más mal que bien, aumentaría el dolor en lugar de calmarlo y sólo lograría exacerbar nuestras dudas, nuestras inseguridades, nuestros miedos, y nuestros interrogantes, sin poder darles respuesta.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.53.

Cuando no existen respuestas para el futuro, el mejor modo de prepararse a recibirlas es vivir plenamente el presente.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.55.

Los actos más importantes y fecundos de nuestra libertad no son aquellos mediante los cuales transformamos el mundo exterior, sino aquellos mediante los cuales modificamos nuestra propia actitud interior.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.58.