viernes, 18 de mayo de 2007

Jacques Philippe / La Libertad Interior

Amar es saber dar gratuitamente y saber recibir gratuitamente.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.144.

Cuando el evangelio dice que debemos “morir a nosotros mismos”, en realidad alude a la muerte de ese ego- ese yo fabricado artificialmente – para que pueda aparecer el ser auténtico, regalado por Dios.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.153.

Tenemos que afirmar de manera rotunda que el hombre es más que el bien que está en condiciones de realizar: es hijo de Dios, haga o no haga el bien.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.155.

En una ocasión, un sacerdote me dijo en confesión: cuando ya no creas en lo que tú puedes hacer por Dios, continúa creyendo en lo que Dios puede hacer por ti.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.159.

martes, 15 de mayo de 2007

Jacques Philippes / La Libertad Interior

Una de las condiciones indispensables para conquistar la libertad interior es la capacidad de vivir el momento presente.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.87.

Sólo hay un acto de libertad que podemos plantear con respecto a nuestro pasado: aceptarlo tal como es y ponerlo confiadamente en las manos de Dios.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.87.

La escalera hacia la perfección no tiene más que un peldaño. El que subo Hoy.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.90.

A veces, lo que nos hace proyectarnos en el futuro no es tanto la inquietud como la espera de circunstancias más felices....pero quién me garantiza que, cuando llegue ese momento tan esperado, no me defraudará?Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.100- 101.

Un corazón habitado por la inquietud y la preocupación no se encuentra disponible para nadie.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.102.

Dios no nos da según nuestras cualidades o nuestros méritos, sino según nuestra esperanza.
Jacques Philippe; La Libertad Interior, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.127.