miércoles, 23 de mayo de 2007

Jacques Philippe / En la Escuela del Espíritu Santo

La tarea es superior a nuestras fuerzas.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.11.

Sólo Dios conoce el camino de cada uno.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.15.

Nosotros ignoramos en qué consiste nuestra propia santidad, eso se va revelando, poco a poco, a lo largo del camino y, con frecuencia, es algo distinto de lo que podríamos imaginar. Hasta el punto de que el mayor obstáculo para la santidad es, quizás, el de aferrarnos a la imagen que nos hacemos de nuestra propia perfección.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.16.

Aspirar a conocer no sólo lo que Dios pide a todos de manera general, sino también lo que espera específicamente de mí.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.17.

La perfección no se alcanza tanto por la identificación exterior con un ideal, como por la fidelidad interior a determinadas inspiraciones.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.18.

Obtendremos la gracia de ser fieles en las cosas importantes – lo que por el momento nos resulta imposible – a fuerza de ser fieles en las cosas pequeñas a nuestro alcance, sobre todo cuando esas cosas pequeñas son las que nos pide el Espíritu Santo.
Jacques Philippe; En la Escuela del Espíritu Santo, San Pablo, Buenos Aires, 2006, p.19.