sábado, 15 de diciembre de 2007

La Serenidad / Miguel Angel Martí

No está sereno quien no tiene nada que le moleste sino quien entiende por amor todo lo que sucede.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.15.

La ilusoria posibilidad de poderlo controlar todo, al menos a lo que a nosotros nos afecta, nos sitúa ipso facto fuera de la realidad. Porque, efectivamente, no somos dueños de conducir cada uno de los acontecimientos de nuestra existencia – grandes o pequeños- según el gusto propio. La contradicción y el desconcierto, cuando aparecen, nos recuerdan que el dominio sobre el mundo que nos rodea es mucho menor del que suponíamos.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.19.

Es inevitable que sucedan cosas que nos son adversas, lo que sí es evitable es que éstas nos desconcierten.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.20.

Las contrariedades están para vencerlas.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.20.

Aceptar lo incambiable.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.21.

Quien fomenta en sí mismo pensamientos de paz la encuentra.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.26.

Saber esperar es una muestra de madurez, por eso los niños tienen tan poca paciencia.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.29.

La inmadurez y, por tanto la falta de realismo puede llevar a suponer que las dificultades, los problemas, los obstáculos no son elementos configuradores de nuestra jornada, sino algo extaordinario fruto más bien de la mala suerte.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.72.

Siempre hay todo el tiempo del mundo cuando se está junto a quién se quiere.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.78.

El consuelo nos viene tanto del cielo como de la tierra, porque donde no alcanzan los hombres llega Dios.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.102.

Hay personas que por el simple hecho de estar a su lado nos hacen sentir queridos, y disfrutamos del don inmneso que supone el estar acompañados.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.103.

¿Qué pocos hombres y mujeres llegan al fondo del corazón de los demás! No cabe duda que el ser entrañablemente humano es la asignatura pendiente de nuestros días.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.103.

Nadie está condenado a equivocarse indefinidamente.
Miguel-Angel Martí García; La Serenidad; Ediciones Internacionales Universitarias, (2003), Madrid, 3ª edición, 2005, p.116.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

El Encuentro / Miguel Angel Martí

las conclusiones son las que nos enriquecen intelectualmente. Vivir la vida sin sacar conlusiones sirve de muy poco.
Miguel-Angel Martí García; El Encuentro Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.103.

La originalidad siempre es un valor.
Miguel-Angel Martí García; El Encuentro Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.107.

Quién se ama a sí mismo no necesita adornarse con joyas ajenas, porque él también ha encontrado en su persona una joya que le hace sentirse feliz porque brilla con luz propia.
Miguel-Angel Martí García; El Encuentro Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.108.

Huyen de la realidad por no encontrar en ella la suficiente riqueza para hacerles felices.
Miguel-Angel Martí García; El Encuentro Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.108.

El amor a lo que es, a lo que existe, a lo que somos, debería estar por encima de cualquier otra posibilidad ilusoria que nos pueda deslumbrar.
Miguel-Angel Martí García; El Encuentro Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.108.

De nada sirve conocerse si luego no tenemos confianza para realizar aquello que nos caracteriza. Nadie tiene garantizado el éxito. El inicio de cualquier actividad supone un riesgo, y sin fe ese riesgo no se supera.
Miguel-Angel Martí García; El Encuentro Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.109.

La desconfianza nos desorienta existencialmente, y fruto de esa desorientación surge un cansancio vital que nos lleva a la inactividad.
Miguel-Angel Martí García; El Encuentro Ediciones Internacionales Universitarias, 1993, Madrid, p.110.