domingo, 4 de mayo de 2008

Orientaciones para el Exámen de Conciencia

Como no es posible hacer la guerra a un enemigo desconocido, ni se puede conquistar una región que ni haya sido de antemano descubierta, tampoco se puede combatir el mal en nosotros, si antes no lo individuamos, ni alcanzar la santidad si haber estudiado el plano má apto para lograrla. Si queremos asegurar a la vida espiritual un desarrollo progresivo y ordenado es necesario que tengamos conciencia de nuestras propias pasiones, de nuestros pecados, de los puntos débilies y de las malas inclinaciones, así como de los progresos realizados, de las buenas tendencias y de los buenos resultados obtenidos.
Mauricio Alegre; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.5.

Cada día debemos hacer una indagación sencilla y ordenada de las incidencias de nuestra vida cristiana que nos permita evaluar nuestra fidelidad, al mismo tiempo que nos descubra cuál es el flanco más desguarnecido y el punto en el que interesa concentrar la atención.
Sin esta indagación o reconocimiento de nuestro obrar se vive en la inconsciencia. Ni se sabe si se pierde, ni se sabe si se gana. De este modo, cualquier esfuerzo puede resultar inútil y peligroso. Sin el conocimiento propio el estado objetivo del alma no hay posibilidad de arrepentimiento, ni de lucha ascética para la enmienda. ¿Cómo se van a corregir los defectos si no se conocen? Mauricio Alegre; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.10-11.


El no darse cuenta de la pérdida de armonía íntima es siempre peligroso.
Mauricio Alegre,; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.11.

¿Quién eres tú? ¿Porqué has hecho esto? ¿Cómo cumples tus obligaciones?
Mauricio Alegre,; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.12.

Abundan los que se exponen a morir sin haberse conocido suficientemente. Algunos hasta prefieren morir en la ignorancia que se dice salva a muchos hombres. Hay que ver si vale y cuánto vale dicha ignorancia en cada caso particular, después de tantos avisos por parte del señor y de tantos medios para instruirse. La ignorancia cuando es culpable, no exime de responsabilidad. Lo que sí se puede afirmar es que el conocimiento de uno mismo no se puede dejar para un mañana indeterminado. Urge adquirirlo hoy, ahora, porque de él depende el aprovechamiento del tiempo presente.
Mauricio Alegre; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.13.

Conocer los propios defectos es lo primero que hay que hacer para corregirlos y ser mejores. Mauricio Alegre; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.16.

El examen general es una especie de inventario general de nuestra vida y de nuestra ascética cristiana.
Mauricio Alegre; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.17.

Recorrer el día preguntándonos qué hemos pensado, hablado, hecho y omitido contra Dios, contra el prójimo, y contra nosotros mismos.
Mauricio Alegre; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.19.

Amor es la diferencia entre cielo e infierno.
Mauricio Alegre; Orientaciones para el Examen de Conciencia, Folletos Mc, (1979) 2ªedición, Madrid,1990, p.26.
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