viernes, 29 de agosto de 2008

Educar el Orden

Casi siempre que busquemos la causa del desorden hallaremos que esta no es otra cosa que la pereza.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.21.

Todo gana en belleza si está puesto en orden.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.233.

Es imposible educar sin exigir.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.264.

La casa es de todos.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.38.

La diferencia entre un niño aficionado a leer y otro que nunca lo ha hecho es, sencillamente, abismal.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.125.

¿Sabías que basta que un niño haya escuchado una misma palabra nueve veces para que dicha palabra quede incorporada al bagaje de su vocabulario?
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.129

Las conductas y pensamientos desordenados nos alejan del bien y, por tanto, también de la felicidad.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.211.

Dios pone orden.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.212.

No se puede llegar a todo.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.213.

Buscar la vida buena y no la buena vida.
Pablo Garrido Gil; Educar en el Orden; Ediciones Palabra S.A., Madrid, 2007, p.224.
Publicar un comentario