viernes, 24 de octubre de 2008

Payasadas en Roma

En nuestro mundo orientado a la emergencia, el miedo y la ira se han convertido en fuerzas poderosas del comportamiento humano. Henry J.M. Nouwen; Payasadas en Roma (1979), Lumen, Buenos Aires, 1997, p. 17.
Con la soledad aprendemos a depender de Dios.
Henry J.M. Nouwen; Payasadas en Roma (1979), Lumen, Buenos Aires, 1997, p. 21.

El aburrimiento no significa que no tenemos qué hacer, o que no suceden suficientes cosas que nos entretengan, sino que estamos carcomidos por el sentimiento de que cualquier cosa que hagamos o digamos no tiene real importancia.
Henry J.M. Nouwen; Payasadas en Roma (1979) Lumen, Buenos Aires, 1997, p. 82.

El gran misterio de la vida contemplativa no es que veamos a Dios en el mundo, sino que el dios que está dentro de nosotros reconozca al Dios que está en el mundo.
Henry J.M. Nouwen; Payasadas en Roma (1979), Lumen, Buenos Aires, 1997, p. 89.

A dios se le conoce mediante el corazón.
Henry J.M. Nouwen; Payasadas en Roma (1979)Lumen, Buenos Aires, 1997, p.90.

Que mi forma de vida les hable a muchos…..
Henry J.M. Nouwen; Payasadas en Roma (1979), Lumen, Buenos Aires, 1997, p. 94.