sábado, 8 de agosto de 2009

Salerito individual

La autosuficiencia se manifiesta en el estado arisco para recibir ayuda de los demás.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.18.

Si cada uno tiene su salerito, o su pequeña fuente y jarra al alcance de las manos ¿Qué servicio podríamos prestarnos unos a otros? Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.20.

Si todas la vida doméstica tiene como aspiración la comodidad, corremos el riesgo de que el salerito individual sea un criterio trasladable inconcientemente a todos los ambitos de las relaciones humanas.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.20.

Las comparaciones entre hijos, si son positivas unen, si son negativas desunen.
Ibáñez Langlois en Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.30.

La soberbia nos empuja a compararnos con los demás.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.31.

Más que decir ¡pura suerte! Debiéramos decir ¡pura envidia!
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.32.

Algunas características de toda persona amable:
- Tolerante en sumo grado con la ignorancia y defectos ajenos.
- Conciente de las propias limitaciones.
- Firme en los principios.
- Veloz en reconocer las culpas.
- Dispuestas a perdonar los agravios.
- No enfurecerse si la pisan.
- No irritarse ante los errores ajenos.
- Mostrarse invariablemente jovial.
- No hacer partícipes a los demás de los propios dolores de cabeza y/o trastornos digestivos causados por los excesos en la bebida y en la comida.
- Respetar las confidencias.
- Guardar rigurosamente los secretos.
- No murmurar jamás.
- Tener una gran paciencia.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.62.

La alegría es el “sacramento de la sonrisa”.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.74.

La tarea de rectificación de nuestra intención ha de ser continua, como lo es la rectificación del volante de un auto durante un viaje largo.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.101.

Los padres deben confirmar en el amor a cada hijo individualmente.
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.212.

ENAMORARSE ( EN – AMOR – DARSE).
Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.235.

Si basta una mirada, no hagas un gesto, si basta un gesto, no digas una palabra, si basta una palabra, no pegues un grito, y si basta un grito, no des una paliza.
Ibáñez Langlois en Pedro José María Chiesa; Amor Soberbia y Humildad, Argentina, 3ª edición, 2006, p.248.



lunes, 3 de agosto de 2009

Frescor de la Vida Interior

La infidelidad y la deslealtad es patrimonio de nuestra humanidad caída. Un primer arranque es fácil y cualquiera puede intentarlo, lo difícil es perseverar día tras día en los propósitos que un día hicimos con mente clara y corazón dispuesto. Y, sin embargo, en esa fidelidad de siempre – cueste lo que cueste – está la santidad.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.145.

No hay posible perseverancia en el camino de Dios, si nuestra disposición íntima no se fundamenta en la generosidad. Hay que estar decididos a apartar de nuestra vida todo aquello que nos separe de Dios.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.146.

Ningún hombre medianamente formado puede ignorar que existe en él un principio de oposición. Basta que se proponga un ideal noble en su vida, para sentir al poco tiempo el ahogo del desánimo, la fuerza contraria que lo impulsa a dejarlo, a no complicarse la vida.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.147.

En el Sacramento de la Penitencia: ¡un Dios que perdona, que olvida, que confía una vez más en nuestro arrepentimiento y propósito de enmienda!
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.158.

En la presencia de Dios, cualquier alma puede gozar de eterna juventud.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.177.

La visión positiva del cristiano ha de procurar siempre dar a los demás un poco del frescor de su propia vida interior, porque como dice un proverbio chino, “siempre queda algo de fragancia en la mano que ofrece rosas”.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.180.

Todos aspiramos a vivir con paz y alegría interior. Pero esto exige un precio, porque la paz en este mundo es consecuencia de la victoria. Y la victoria está intimamente ligada con la guerra. La paz, pues, exige del cristiano una continua lucha. Sin lucha, sin esfuerzo, sin tensión, no hay posibilidad de disfrutar de paz verdadera. Por eso la paz de Cristo no tiene nada que ver con la apatía, la abulia, la flema o la adopción de una actitud escética ante la vida.
José Antonio Galera; Sinceridad y Fortaleza, Rialp, Madrid, 2002, p.182.