miércoles, 15 de diciembre de 2010

No podrás cuidar el alma de los demás si descuidas la tuya

La vida tiene valor sólo si teneís el arrojo de la aventura, la confianza de que el Señor nunca os dejará solos.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.119.

En ese ser guiados, que puede ir contra nuestras ideas y proyectos, experimentamos la novedad, la riqueza del amor de Dios.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.132.

No podrás cuidar el alma de los demás si descuidas la tuya.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.133.

Los sacramentos no pueden quedar postergados por el activismo.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.134.

Es especialmente inquietante la reducción de la preciosa y delicada área de la educación sexual a la gestión del “riesgo” sin referencia alguna a la belleza del amor conyugal.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.145.

A veces la gente adora a “otros Dioses” sin darse cuenta.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.149.

La comunión diaria permite encontrar el centro de la vida.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.165.

La confesión frecuente ayuda a la madurez de nuestra alma.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.175.

Mientras se pierde el sentido del pecado aumentan los complejos de culpa.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.179.

martes, 30 de noviembre de 2010

Sin compromiso la vida se pierde

La Iglesia no vive de sí misma, sino del Evangelio. Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.43.

Escuchar a Dios en la Escritura entre las mil voces de este mundo.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.45.

Que la novedad no se haga pasar por belleza.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.51.

Cristo no es indiferente a nuestras desorientaciones en la vida.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.57.

Prueba a hacer las cosas que hace un creyente, y después, con esta experiencia, verás que todo es lógico y verdadero.
Pascal en Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.61.

Dios es cercano en Jesucristo.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.62.

Sin sacrificios no existe una vida lograda.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.64.

Centrar la vida en nosotros mismos es una trampa mortal.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.99.

Quién ha elegido a Dios, incluso en la vejez tiene ante sí un futuro sin fin y sin amenazas.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.103.

Es muy importante que a los jóvenes no sólo les quede la opción de las discotecas.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.108.

Sin compromiso la vida se pierde.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.117.

martes, 23 de noviembre de 2010

La fe es sencilla

La fe es sencilla.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.9.

Nuestra fe es realmente luz para el mundo.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.9.

Recibimos la fe para entregarla a los demás.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.15.

Transformar el lenguaje de la fe en vida y ejemplo para los demás.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.15.

En la transmisión de la fe lo primero es el ejemplo personal.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.17.

Nunca es suficiente una formación profesional sin formación del corazón. Y el corazón no puede formarse sin plantearse al menos el desafío de la presencia de Dios.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.21.

La firmeza en la fe supera cualquier contradicción.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.25.

Cuidar la relación personal con Dios.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.27.

La fe es una fuerza que lo supera todo.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.29.

La oración es la que mantiene encendida la llama de la fe.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.30.

La fe en que Dios existe no es una información como otras.
Luz para el mundo; El magisterio de Benedicto XVI, 2005-2006, Selección de textos, Editor Nicolás Massmann, Centro de estudios cultura cristiana, 2009, Chile, p.38.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Disciplina se llama en el plano humano, mortificación en el plano sobrenatural

La oración de Jesús es la conformación con la voluntad del Padre.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.124.

La vida sacramental sitúa el misterio de Cristo en nosotros. La vida de oración nos hace contemplar el misterio cristiano y adherirnos a él cada vez más conscientemente: pone ante nuestros ojos la cruz de Cristo y nos la hace aceptar. La ascesis cristiana es la adaptación sistemática de toda nuestra vida a la que debe llegar a ser su alma, el esfuerzo para poner la vida en consonancia con la fe.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.151.

El objetivo de la vida ascética es la unión con Dios mediante la unificación de las voluntades: mi voluntad y la voluntad de Dios Padre.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.160.

La perfección cristiana consiste en la unión con Dios.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.160.

Amar es decir con la propia vida que es maravilloso que el amado exista, entregándose uno mismo en calidad de amistad, filiación, paternidad, fraternidad o esponsalidad.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.160.

Ascesis significa ejercicio.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.163.

El fin de la virtud cristiana no es el autodominio, la autoperfección en sí, sino el amor a Dios y a los demás.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.165.

Dios se muestra a cada uno, pero es preciso estar vigilantes.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.169.

El sacrificio por otra persona es la prueba del amor verdadero.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.178.

La renuncia es parte integrante de la educación humana.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.180.

Disciplina se llama en el plano humano, mortificación en el plano sobrenatural.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.180.

El primer paso para la ascética cristiana es el de aceptar la cruz en la vida de cada día.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.181.

La ascética cristiana no es sólo martificación, sino también penitencia. Sólo difieren por su motivación respectiva. La diferencia es formal, no material. Ayunar para dominarse es mortificación; ayunar para expiar es penitencia.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.181.

jueves, 28 de octubre de 2010

Existe la naturaleza más la gracia o la naturaleza más el pecado

Ser cristiano implica llevar a Cristo al mundo.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.15.
El santo es la persona humana más perfecta.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.17.

La vida espiritual se construye con el ejercicio de las virtudes y con la práctica del sacrificio.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.18.

La santidad radica en la respuesta a los dones personales, más que en el hecho de recibir unos dones u otros; lo importante es la generosidad y la fidelidad de la respuesta de cada uno a su vocación personal.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.47.

Pecado: fuerza desintegradora de la libertad personal.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.55.
El hombre está “diseñado” para tratar con Dios, de ahí que conformarse con otra cosa es empequeñecer la propia vida.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.67.

El Espíritu Santo es Dios en nosotros: Dios viene para vivir en el sujeto que le ama, no para producir un fenómeno extraordinario o algo así.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.70.

Existe la naturaleza más la gracia o la naturaleza más el pecado.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.82.

La vida espiritual es el trato con Cristo en el Pan y en la Palabra.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.103.

No es que yo soy contemporáneo de Cristo porque me traslado 2000 años, sino que Cristo es contemporáneo nuestro, porque vive en el hoy de la Iglesia y del mundo.
Pablo Marti; Teología Espiritual, 2 edición, Rialp, Madrid, 2006, p.105.

lunes, 25 de octubre de 2010

Aceptarlo todo, es un ejercicio y robustece; entenderlo todo, es una coerción y fatiga

Aceptarlo todo, es un ejercicio, y robustece; entenderlo todo, es una coerción, y fatiga. G.K.Chesterton; Ortodoxia (1909), Fondo de Cultura Económica, México, 1997, p.28.


El hombre feliz es el que hace mayor número de cosas inútiles.
G.K.Chesterton; Ortodoxia (1909), Fondo de Cultura Económica, México, 1997, p.30.


Se puede libertar a un tigre de su jaula, pero no de su piel manchada.
G.K.Chesterton; Ortodoxia (1909), Fondo de Cultura Económica, México, 1997, p.30.

viernes, 22 de octubre de 2010

La santidad de una persona casada pasa por la de su cónyuge

Cualquier decisión de cierta importancia en la vida comporta un riesgo y entraña unas dudas. Los que contraen matrimonio no saben si serán fieles, si tendrán hijos o no, si serán afortunados o si las desgracias azotarán su hogar. Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 249.
Tanto el creyente como el no creyente comparten, cada uno a su manera, la duda y la fe; y eso puede aplicarse también a la vocación: el que decide entregarse a Dios puede hacerlo con algunas dudas, pero el que decide no entregarse puede albergar igualmente esas dudas.
Ratzinger (1963) en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 250.

Si creen que vivo, creen que camino, y soy un canalla si no sigo.
Saint-Exupéry, Tierra de Hombres, en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 253.

La santidad de una persona casada pasa por la persona de su cónyuge.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 262.

El miedo al fracaso a veces puede frenar incluso los sueños más hermosos.
Benedicto VXI, Cracovia 2006, en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 265.

El ejemplo noble hace fáciles los hechos más difíciles.
Goethe en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 317.

El gozo de los padres que han sido generosos con la vocación de sus hijos no acabará aquí en la tierra, pues será aún mayor en la otra vida, cuando contemplen, con toda grandeza, el influjo espiritual de la vida de sus hijos en miles y miles de almas.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 355.

Los santos han sido personas que no han buscado obstinadamente la propia felicidad, sino que han querido simplemente entregarse, porque han sido alcanzados por la luz de cristo. De este modo ellos nos indican el camino para ser felices y nos muestran cómo se consigue ser personas verdaderamente humanas. El gozo de los padres que han sido generosos con la vocación de sus hijos no acabará aquí en la tierra, pues será aún mayor en la otra vida, cuando contemplen, con toda grandeza, el influjo espiritual de la vida de sus hijos en miles y miles de almas.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 376.

sábado, 16 de octubre de 2010

Luz para ver, fuerza para querer

La santidad es una respuesta libre a la gracia, que nunca ahoga la libertad.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 75.

Luz para ver, fuerza para querer.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 80.

La santidad aumenta más rápido cuando hay bondad. El mundo se pierde por falta de dulzura y amabilidad.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 97.

No debemos tener miedo, porque Dios da la gracia necesaria para seguir el camino que nos señala.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 101.

Las dificultades llegan, en cierta manera, a nuestro favor, porque nos disponen a hacernos más firmes, más maduros, más resistentes. Hacen lucir nuestra mediocridad, es más clara la necesidad de oponerse a ella y, por tanto, mejorar.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 153.

Toda tentación tiende a apartar a Dios en nuestra vida.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 240.

La sinceridad con uno mismo es vital para tener paz interior.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 241.

jueves, 30 de septiembre de 2010

¡Qué feliz es la gente que cree!

¡Qué feliz es la gente que cree!
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 22.

Los jóvenes que abandonan tan fácilmente la fe no saben lo que cuesta reencontrarla!
Rimbaud en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 23.

Cuando el aprendiz está maduro, encuentra siempre a su maestro.
Alejandro Llano en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 25.

Muy débil es la razón si no llega a comprender que hay muchas cosas que la sobrepasan.
Pascal en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 49.

La generosidad de las personas se puede comprobar observando la relación entre el modo en que se le pide algo y cómo responden a esa petición.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 52.


martes, 28 de septiembre de 2010

Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa, sino lo que ama

Dios no habla, pero todo habla de Dios.
Julien Green en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 7.

La vocación es el encuentro con la verdad sobre uno mismo.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 8.

La vocación es como el reto que el Señor nos plantea en nuestra vida, lo que nos hará felices más que cualquier otra opción.
Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 8.

Quienes buscan la felicidad del Cielo encuentran también el ciento por uno aquí en la tierra. Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p. 8.

Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa, sino lo que ama.
San Agustín en Alfonso Aguiló; la llamada de Dios, Palabra, 2008, Madrid, p.21.

martes, 31 de agosto de 2010

La Misa exige interioridad

En la misa no se está; se participa.
La misa no es de otros; es mía.
La misa no es algo más; es el centro.
En la misa no todo es visible; hay muchas cosas que no se ven.
La misa no es un capricho es una necesidad
La misa no es aburrimiento; es apasionante.
La misa exige interioridad.
José Pedro Manglano Castellary; La Misa, 16 edición, Ed.desclée de Brouwer, S.A.,1996, Contratapa.

¿Cuántos estáis en misa? No cuentes la gente, porque fallarás.¡Increíble! ¿Cuántos? Toda la humanidad.
José Pedro Manglano Castellary; La Misa, 16 edición, Ed.desclée de Brouwer, S.A.,1996, p.10.

domingo, 22 de agosto de 2010

La transmisión de la fe comienza con un lenguaje no verbal

Santo Tomás afirma que cualquier persona, por erróneas que sean sus convicciones, participa de alguna manera de la verdad: lo bueno puede existir sin mezcla de lo malo; pero no existe lo malo sin mezcla de lo bueno.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

La verdad nunca se posee entera. En última instancia, no es algo, sino alguien, es Cristo. No es una doctrina que poseemos, sino una Persona por la que nos dejamos poseer. Es un proceso sin fin, una "conquista" sucesiva.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Un cristiano no es, en primer lugar, una persona "piadosa", sino una persona feliz, ya que ha encontrado el sentido de su existencia. Precisamente por esto es capaz de transmitir a los otros el amor a la vida, que es tan contagioso como la angustia.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Gertrud von Le Fort afirma que no sólo el día soleado, sino también la noche oscura tiene sus milagros. "Hay ciertas flores que sólo florecen en el desierto; estrellas que solamente se pueden ver al borde del despoblado. Existen algunas experiencias del amor de Dios que sólo se viven cuando nos encontramos en el más completo abandono, casi al borde de la desesperación".
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

El amor estimula lo mejor que hay en el hombre. En un clima de aceptación y cariño, se despiertan los grandes ideales. Para un niño, por ejemplo, es más importante crecer en un ambiente de amor auténtico, sin referencias explícitas a la religión, que en un clima de "piedad" meramente formal, sin cariño. Si falta el amor, falta la condición básica para un sano desarrollo. No se puede modelar el hierro frío; pero cuando se lo calienta, es posible formado con delicadeza. Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

A través de los padres, los hijos deberían descubrir el amor de Dios.
Jutta Burggraf; citando a Juan Pablo II, Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Hace falta el "lenguaje de las obras"; es preciso vivir el propio mensaje. Lo decisivo no son las lecciones y las clases de catecismo, que vendrán más tarde. Antes, mucho antes, conviene preparar la tierra para que acoja la semilla.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Una persona dijo con acierto: "Lo que haces, es tan ruidoso que no oigo lo que dices".
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Muchas personas no han podido desarrollar la "confianza originaria". Y como no la conocen, se mueven en un ambiente de "angustia originaria".
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Hay muchos hombres y mujeres que saben animar a los otros a ser mejores, a través de una admiración discreta y silenciosa. Les comunican la seguridad de que hay mucho bueno y bello dentro de ellos, que, con paciencia y constancia, animan y ayudan a desarrollar.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

La transmisión de la fe comienza —a todos los niveles— con un lenguaje no verbal. Es el lenguaje del cariño, de la comprensión y de la auténtica amistad.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

"Estar en el mundo quiere decir: ser querido por Dios", afirma Gabriel Marcel.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Cuando hablamos de la fe, es importante ir a lo esencial: el gran amor de Dios hacia nosotros, la vida apasionante de Cristo, la actuación misteriosa del Espíritu en nuestra mente y en nuestro corazón... Tenemos que huir de lo que hacen los que quieren quitar fuerza al cristianismo: reducen la fe a la moral, y la moral al sexto mandamiento. En todo caso, conviene dejar muy claro que la Iglesia dice un sí al amor. Y para salvaguardar el amor, dice un no a las deformaciones de la sexualidad.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

jueves, 19 de agosto de 2010

Un cristiano no tiene que ser perfecto, pero si auténtico

Algunos se han preguntado si un niño, que no conoce la palabra "gracias", puede estar agradecido: porque el lenguaje no sólo expresa lo que pienso, también lo detiene. Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Con respecto al tema religioso, podemos concluir: si vivo en un mundo secularizado e ignoro el lenguaje de la fe, es humanamente imposible llegar a ser un cristiano.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Quizá tenemos una casa para el cuerpo, pero no para el alma.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Es Dios mismo quien actúa en los cambios.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

"Quien huye del presente, huye de la hora de Dios”
Jutta Burggraf; Citando a Bonhoeffer en la Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

El lenguaje es un "espejo de nuestro espíritu".
Jutta Burggraf; Citando a E. Schockenhoff en la Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Cuando faltan los oligoelementos en el cuerpo humano, aunque sean mínimos, uno puede enfermar gravemente y morir. De un modo análogo podemos hablar de "oligoelementos" en un determinado ambiente: son aquellos detalles, difícilmente demostrables y menos aún exigibles, que hacen que el otro se sienta a gusto, que se sepa querido y valorado.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

En la antigua China y en la India, el hombre más valorado era el que poseía cualidades espirituales sobresalientes. No sólo transmitía conocimientos, sino profundas actitudes humanas. Quienes entraban en contacto con él, anhelaban cambiar y crecer —y perdían el miedo a ser diferentes.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

"Pero este cristianismo burgués no es el cristianismo —advierte Congar—. Es tan sólo la encarnación del cristianismo en la civilización burguesa."
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

Un cristiano no tiene que ser perfecto, pero sí auténtico.
Jutta Burggraf; Conferencia "La transmisión de la fe en el postmodernismo: en y desde la familia",Universidad de Navarra, 31 de julio de 2010.

viernes, 6 de agosto de 2010

Mantener palpitante el corazón

No se puede andar haciendo equilibrios en las fronteras del mal.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Porque verán a Dios, 186.

Se oye a veces decir que actualmente son menos frecuentes los milagros. ¿No será que son menos las almas que viven vida de fe?.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Vida de fe, 190.

Jesús…. adoctrina con palabras y con obras.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Vida de fe, 192.

He visto, en muchas vidas, que la esperanza en Dios enciende maravillosas hogueras de amor, con un fuego que mantiene palpitante el corazón, sin desánimos, sin decaimientos, aunque a lo largo del camino se sufra, y a veces se sufra de veras.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La esperanza del cristiano, 205.

Déjate de construir castillos con la fantasía, decídete a abrir tu alma a Dios, pues exclusivamente en el Señor hallarás fundamento real para tu esperanza y para hacer el bien a los demás.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La esperanza del cristiano, 211.

Tanto se ha acercado el Señor a las criaturas, que todos guardamos en el corazón hambres de altura, ansias de subir muy alto, de hacer el bien. Si remuevo en ti ahora esas aspiraciones, es porque quiero que te convenzas de la seguridad que El ha puesto en tu alma: si le dejas obrar, servirás —donde estás— como instrumento útil, con una eficacia insospechada. Para que no te apartes por cobardía de esa confianza que Dios deposita en ti, evita la presunción de menospreciar ingenuamente las dificultades que aparecerán en tu camino de cristiano.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La esperanza del cristiano, 214.

martes, 3 de agosto de 2010

Para amar se requiere mucha finura



De ahora en adelante, tened prisa en amar. El amor nos impedirá la queja, la protesta. Porque con frecuencia soportamos la contrariedad, sí; pero nos lamentamos; y entonces, además de desperdiciar la gracia de Dios, le cortamos las manos para futuros requerimientos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 140.

Vuelve de nuevo la mirada sobre tu vida, y pide perdón por ese detalle y por aquel otro que saltan enseguida a los ojos de tu conciencia; por el mal uso que haces de la lengua; por esos pensamientos que giran continuamente alrededor de ti mismo; por ese juicio crítico consentido que te preocupa tontamente, causándote una perenne inquietud y zozobra...
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 141.

El cristiano ha de manifestarse auténtico, veraz, sincero en todas sus obras. Su conducta debe transparentar un espíritu: el de Cristo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 141.

Si en cada momento no sacamos del Evangelio consecuencias para la vida actual, es que no lo meditamos suficientemente.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Vivir cara a Dios y cara a los hombres, 160.

Con gran razón a la prudencia se le ha llamado genitrix virtutum, madre de las virtudes, y también auriga virtutum, conductora de todos los hábitos buenos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Vivir cara a Dios y cara a los hombres, 164.

¡Qué pobre idea tienen de la justicia quienes la reducen a una simple distribución de bienes materiales!
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Vivir cara a Dios y cara a los hombres, 169.

Para amar se requiere mucha finura, mucha delicadeza, mucho respeto, mucha afabilidad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Vivir cara a Dios y cara a los hombres, 173.

La justicia establece que se dé a cada uno lo suyo, que no es igual que dar a todos lo mismo. El igualitarismo utópico es fuente de las más grandes injusticias.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Vivir cara a Dios y cara a los hombres, 173.

No permitáis que en vuestra alma anide un foco de podredumbre, aunque sea muy pequeño. Hablad. Cuando el agua corre, es limpia; cuando se estanca, forma un charco lleno de porquería repugnante, y de agua potable pasa a ser un caldo de bichos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Porque verán a Dios, 181.

Un acto y otro forman un hábito, un inclinación, una facilidad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Porque verán a Dios, 182.

jueves, 29 de julio de 2010

El aroma purificador de la mortificación

El camino de Dios es de renuncia, de mortificación, de entrega, pero no de tristeza o de apocamiento.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 128.

No marchamos cerca del Señor, cuando no sabemos privarnos espontáneamente de tantas cosas que reclaman el capricho, la vanidad, el regalo, el interés... No debe pasar una jornada sin que la hayas condimentado con la gracia y la sal de la mortificación.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 128.

Purificad la intención, ocupaos de todas las cosas por amor a Dios, abrazando con gozo la cruz de cada día.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 132.

El amor se demuestra de modo especial en pequeñeces. Ordinariamente, los sacrificios que nos pide el Señor, los más arduos, son minúsculos, pero tan continuos y valiosos como el latir del corazón.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 134.

El aroma purificador de la mortificación.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 138.

Penitencia es el cumplimiento exacto del horario que te has fijado, aunque el cuerpo se resista o la mente pretenda evadirse con ensueños quiméricos. Penitencia es levantarse a la hora. Y también, no dejar para más tarde, sin un motivo justificado, esa tarea que te resulta más difícil o costosa.

La penitencia está en saber compaginar tus obligaciones con Dios, con los demás y contigo mismo, exigiéndote de modo que logres encontrar el tiempo que cada cosa necesita. Eres penitente cuando te sujetas amorosamente a tu plan de oración, a pesar de que estés rendido, desganado o frío.

Penitencia es tratar siempre con la máxima caridad a los otros, empezando por los tuyos. Es atender con la mayor delicadeza a los que sufren, a los enfermos, a los que padecen. Es contestar con paciencia a los cargantes e inoportunos. Es interrumpir o modificar nuestros programas, cuando las circunstancias —los intereses buenos y justos de los demás, sobre todo— así lo requieran.

La penitencia consiste en soportar con buen humor las mil pequeñas contrariedades de la jornada; en no abandonar la ocupación, aunque de momento se te haya pasado la ilusión con que la comenzaste; en comer con agradecimiento lo que nos sirven, sin importunar con caprichos.
Penitencia, para los padres y, en general, para los que tienen una misión de gobierno o educativa, es corregir cuando hay que hacerlo, de acuerdo con la naturaleza del error y con las condiciones del que necesita esa ayuda, por encima de subjetivismos necios y sentimentales.

El espíritu de penitencia lleva a no apegarse desordenadamente a ese boceto monumental de los proyectos futuros, en el que ya hemos previsto cuáles serán nuestros trazos y pinceladas maestras. ¡Qué alegría damos a Dios cuando sabemos renunciar a nuestros garabatos y brochazos de maestrillo, y permitimos que sea El quien añada los rasgos y colores que más le plazcan!
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Tras los pasos del Señor, 138.

martes, 27 de julio de 2010

Homenaje a mis 20 años de matrimonio

Se necesitan tres para hacer feliz un matrimonio: un hombre, una mujer y Dios.
Eugene Boylan; El Amor Supremo, (1952), Ediciones Rialp, 6 edición, Madrid, 2002, p.433.

La luna de miel es una especie de crédito divino extendido a quienes, más tarde, tendrán que pagar los costos de edificar una familia.
Fulton J. Sheen, Camino hacia la felicidad, Colección Pilares, San pablo, 2006, Buenos Aires. p. 54.

¿Se puede amar de verdad si no es para siempre?
Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 68.

Un matrimonio fracasado no es sinónimo de un matrimonio nulo.
Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 72.

Todo matrimonio que ha nacido vivo y sano, y que luego con el paso del tiempo, se ha enfermado no puede ser disuelto o abortado jurídicamente.
Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 72.

Se olvida que los cónyuges se casan “porque se quieren”, pero una vez contraído el matrimonio “deben quererse” porque están casados.
Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 77.

Tanto el varón como la mujer poseen valores propios, y cada cual supera al otro en su especificidad.
Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 108.

El hombre como persona se trasciende al relacionarse, de manera que sólo en la entrega a otra persona – para la cual quiere vivir y a la que quiere amar – puede encontrar la plena realización de su personalidad.
Raúl Williams B.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 108.

Se afirma en ocasiones que la continencia periódica “separa a los cónyuges” ya que el amor tiene una cierta espontaneidad y no puede ceñirse a períodos rígidos. La realidad muestra lo contrario: cuando hay serios y justos motivos, la continencia períodica resulta perfectiva y unitiva para los casados cuando ambos la asumen amorosa y sacrificadamente. Potencia entre ellos el afecto mutuo al no circunscribir la relación matrimonial a lo meramente sexual. La comunicación se incrementa entre marido y mujer acerca del dinamismo sexual y procreador de la esposa; fortifica y acrecienta el respeto del varón hacia su mujer, ya que será ella que marque la pauta en las relaciones conyugales; determina las circunstancias de la nueva vida, permitiendo que el futuro hijo sea más intensamente querido; deja la conciencia de los cónyuges en paz; consigue muchas bendiciones de Dios; permite el triunfo del amor generoso sobre toda instrumentalización egoísta.
Raúl Williams.; El Hombre en el Huracán, Centro de Estudios Bicentenario, 3ª Edición, Santiago, 2007, p. 211.

Muchas dificultades en el matrimonio se originan porque la mujer tiende espontáneamente a ser más madre que esposa. A veces olvida que si es madre es porque primero es esposa.
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.172.

¡Cuánto ayuda que entre el marido y la esposa haya conversaciones fluidas y frecuentes!
Raúl Williams B.; Días de Retiro, Cultura Cristiana, Santiago de Chile, 2008, p.174.

Cómo dice el poeta: Querer con los ojos y besar con la mirada.
Antonio Vázquez; Conferencia "Claves de la Armonía Conyugal", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, agosto de 2002.

El matrimonio cristiano es una apuesta sobre lo absoluto; pero para ganarla, es preciso no reservar nada de sí mismo. Esta es la razón de que se apueste menos, desde hace algún tiempo. André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.124.

El matrimonio no hace dos cautivos, sino una libertad en dos personas. Se puede decir que tuvo éxito cuando, habiéndose tomado el compromiso inicial, y habiéndose convertido la unión en algo natural, los esposos no tienen siquiera ya la impresión de estar casados.
André Frossard; Dios en Preguntas, Atlántida, Buenos Aires, 1991, p.124.

Maridos, amad a vuestras esposas y no les mostréis amargura.
Colosenses 3, 19.

Un diccionario resulta ser un estupendo regalo de matrimonio.
Antonio Vázquez; Conferencia "Claves de la armonía conyugal", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002.

Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre.
Mateo 19, 6. Marcos 10, 9.

Nadie que ama al otro, consiente en sus equivocaciones.
Antonio Vázquez; Conferencia "Claves de la armonía conyugal", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002.

Yo le tengo que pedir al otro lo que él me puede dar, no lo que yo quiero que él me de.
Antonio Vázquez; Conferencia "Claves de la Armonía Conyugal", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002.

Los que se tiran los platos por la cabeza, son aquellos que se aman a sí mismos en el otro.
Jorge Peña; Conferencia "la fidelidad como perfección del amor", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002.

El hombre también tiene que funcionar en la casa.
Covadonga O´Shea; Conferencia "Mujer y Familia", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, Agosto de 2002.

La fidelidad está muy por encima de la infidelidad.
Covadonga O´Shea; Conferencia "Mujer y Familia", Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, agosto de 2002.

El secreto de la felicidad conyugal está en lo cotidiano, no en ensueños.
Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer; Nº91.

La fidelidad es la perfección del amor.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; citado por Jorge Peña; en Congreso Internacional de Familia y Educación, Santiago, Chile, agosto de 2002.

El matrimonio no hace dos cautivos, sino una libertad en dos personas.
André Frossard; Dios en Preguntas, Atlantida, Buenos Aires, 1991, p.124.

El amor es física, el matrimonio química.
Alejandro Dumas hijo; L´Etrangère, Paris, 1980.

En nuestros países monogámicos, casarse significa perder la mitad de los derechos propios y doblar los propios deberes.
Arthur Schopenhauer; Aphorismen zur Lebensweisheit, XXVII, 370, en Cesáreo Goicochea Romano, Diccionario de Citas.

Es mucho más fácil quedar bien como amante que como marido; porque es mucho más fácil ser oportuno e ingenioso de vez en cuando que todos los días.
Honoré de Balzac.

La mujer completa ama a sus hijos a través de su marido.
María Guadalupe Buttera, Roberto Federico Ré; Madurando nuestros apegos, San Pablo, Buenos Aires, 2009, p.80.

El matrimonio es irremediablemente cosa de dos: mientras uno canta el otro aplaude.
Anónimo

domingo, 25 de julio de 2010

Concretar propósitos sinceros de más generosidad

Concretar propósitos sinceros de más generosidad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 110.

Acordaos de que hay un sumando —Dios— del que nadie puede prescindir. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 113.

Convenceos de que si de veras deseamos seguir de cerca al Señor y prestar un servicio auténtico a Dios y a la humanidad entera, hemos de estar seriamente desprendidos de nosotros mismos: de los dones de la inteligencia, de la salud, de la honra, de las ambiciones nobles, de los triunfos, de los éxitos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 114.

Corazones generosos, con desprendimiento verdadero, pide el Señor. Lo conseguiremos, si soltamos con entereza las amarras o los hilos sutiles que nos atan a nuestro yo. No os oculto que esta determinación exige una lucha constante, un saltar por encima del propio entendimiento y de la propia voluntad, una renuncia —en pocas palabras— más ardua que el abandono de los bienes materiales más codiciados.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 115.

Si viviéramos más confiados en la Providencia divina, seguros —¡con fe recia!— de esta protección diaria que nunca nos falta, cuántas preocupaciones o inquietudes nos ahorraríamos. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 116.

Acostúmbrate, ya desde ahora, a afrontar con alegría las pequeñas limitaciones, las incomodidades, el frío, el calor, la privación de algo que consideras imprescindible, el no poder descansar como y cuando quisieras, el hambre, la soledad, la ingratitud, la incomprensión, la deshonra...
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 119.

Si tú deseas alcanzar ese espíritu, te aconsejo que contigo seas parco, y muy generoso con los demás; evita los gastos superfluos por lujo, por veleidad, por vanidad, por comodidad...; no te crees necesidades.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimeinto, 123.

Mientras estamos enfermos, podemos ser cargantes: no me atienden bien, nadie se preocupa de mí, no me cuidan como merezco, ninguno me comprende... El diablo, que anda siempre al acecho, ataca por cualquier flanco; y en la enfermedad, su táctica consiste en fomentar una especie de psicosis, que aparte de Dios, que amargue el ambiente, o que destruya ese tesoro de méritos que, para bien de todas las almas, se alcanza cuando se lleva con optimismo sobrenatural —¡cuando se ama!— el dolor. Por lo tanto, si es voluntad de Dios que nos alcance el zarpazo de la aflicción, tomadlo como señal de que nos considera maduros para asociarnos más estrechamente a su Cruz redentora.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Desprendimiento, 123.

jueves, 22 de julio de 2010

Mirarnos como somos

Humildad, porque ésa es la virtud que nos ayuda a conocer, simultáneamente, nuestra miseria y nuestra grandeza.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 94.

Humildad es mirarnos como somos, sin paliativos, con la verdad. Y al comprender que apenas valemos algo, nos abrimos a la grandeza de Dios: ésta es nuestra grandeza.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 96.

Dios únicamente desea nuestra humildad, que nos vaciemos de nosotros mismos, para poder llenarnos; pretende que no le pongamos obstáculos, para que —hablando al modo humano— quepa más gracia suya en nuestro pobre corazón.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 98.

La soberbia es el peor de los pecados y el más ridículo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 98.

La mayor parte de los conflictos, que se plantean en la vida interior de muchas gentes, los fabrica la imaginación: que si han dicho, que si pensarán, que si me consideran... Y esa pobre alma sufre, por su triste fatuidad, con sospechas que no son reales. En esa aventura desgraciada, su amargura es continua y procura producir desasosiego en los demás: porque no sabe ser humilde, porque no ha aprendido a olvidarse de sí misma para darse, generosamente, al servicio de los otros por amor de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 101.

¿Por qué nos entristecemos los hombres? Porque la vida en la tierra no se desarrolla como nosotros personalmente esperábamos, porque surgen obstáculos que impiden o dificultan seguir adelante en la satisfacción de lo que pretendemos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 108.

Que estén tristes los que se empeñan en no reconocerse hijos de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Humildad, 108.

martes, 20 de julio de 2010

Amigos de Dios

Comenzar es de muchos; acabar, de pocos, y entre estos pocos hemos de estar los que procuramos comportarnos como hijos de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Trabajo de Dios; 55.

Y quizá sobre tu mesa, o en un lugar discreto que no llame la atención, pero que a ti te sirva como despertador del espíritu contemplativo, colocas el crucifijo, que ya es para tu alma y para tu mente el manual donde aprendes las lecciones de servicio.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Trabajo de Dios; 55.

Vivir es enfrentarse con dificultades, sentir en el corazón alegrías y sinsabores; y en esta fragua el hombre puede adquirir fortaleza, paciencia, magnanimidad, serenidad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Virtudes humanas, 77.

Magnanimidad: ánimo grande, alma amplia en la que caben muchos. Es la fuerza que nos dispone a salir de nosotros mismos, para prepararnos a emprender obras valiosas, en beneficio de todos. No anida la estrechez en el magnánimo; no media la cicatería, ni el cálculo egoísta, ni la trapisonda interesada. El magnánimo dedica sin reservas sus fuerzas a lo que vale la pena; por eso es capaz de entregarse él mismo. No se conforma con dar: se da. Y logra entender entonces la mayor muestra de magnanimidad: darse a Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Virtudes humanas, 77.

El que es laborioso aprovecha el tiempo, que no sólo es oro, ¡es gloria de Dios! Hace lo que debe y está en lo que hace, no por rutina, ni por ocupar las horas, sino como fruto de una reflexión atenta y ponderada.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Virtudes humanas, 81.

La templanza cría al alma sobria, modesta, comprensiva; le facilita un natural recato que es siempre atractivo, porque se nota en la conducta el señorío de la inteligencia. La templanza no supone limitación, sino grandeza. Hay mucha más privación en la destemplanza, en la que el corazón abdica de sí mismo, para servir al primero que le presente el pobre sonido de unos cencerros de lata.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, Virtudes humanas, 84.

sábado, 17 de julio de 2010

¿Tu tiempo para ti? ¡Tu tiempo para Dios!

Es la soberbia la que conjuga continuamente ese mío, mío, mío... Un vicio que convierte al hombre en criatura estéril, que anula las ansias de trabajar por Dios, que le lleva a desaprovechar el tiempo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 47.

¿Tu vida para ti? Tu vida para Dios, para el bien de todos los hombres…¡Desentierra ese talento! Hazlo productivo y saborearás la alegría de que, en este negocio sobrenatural, no importa que el resultado no sea en la tierra una maravilla que los hombres puedan admirar. Lo esencial es entregar todo lo que somos y poseemos, procurar que el talento rinda, y empeñarnos continuamente en producir buen fruto. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 47.

Dios nos concede quizá un año más para servirle. No pienses en cinco, ni en dos. Fíjate sólo en éste: en uno, en el que hemos comenzado: ¡a entregarlo, a no enterrarlo! Esta ha de ser nuestra determinación.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 47.

¡Ay del que se adorna con la hojarasca de un falso apostolado, del que ostenta la frondosidad de una aparente vida fecunda, sin intentos sinceros de lograr fruto! Parece que aprovecha el tiempo, que se mueve, que organiza, que inventa un modo nuevo de resolver todo... Pero es improductivo. Nadie se alimentará con sus obras sin jugo sobrenatural.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 51.

Todos los días son buenos, para servir a Dios. Sólo surgen las malas jornadas cuando el hombre las malogra con su ausencia de fe, con su pereza, con su desidia que le inclina a no trabajar con Dios, por Dios. ¡Alabaré al Señor, en cualquier ocasión!. El tiempo es un tesoro que se va, que se escapa, que discurre por nuestras manos como el agua por las peñas altas. Ayer pasó, y el hoy está pasando. Mañana será pronto otro ayer. La duración de una vida es muy corta. Pero, ¡cuánto puede realizarse en este pequeño espacio, por amor de Dios!
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 52.

Mi tiempo no me pertenece.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 54.

jueves, 15 de julio de 2010

Mantener viva la llama y encendida la luz

Es corto nuestro tiempo para amar, para dar, para desagraviar. No es justo, por tanto, que lo malgastemos, ni que tiremos ese tesoro irresponsablemente por la ventana: no podemos desbaratar esta etapa del mundo que Dios confía a cada uno.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 39.

Es de enamorados cuidar los detalles, incluso en las acciones aparentemente sin importancia.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 40.

Pensemos valientemente en nuestra vida. ¿Por qué no encontramos a veces esos minutos, para terminar amorosamente el trabajo que nos atañe y que es el medio de nuestra santificación? ¿Por qué descuidamos las obligaciones familiares? ¿Por qué se mete la precipitación en el momento de rezar, de asistir al Santo Sacrificio de la Misa? ¿Por qué nos faltan la serenidad y la calma, para cumplir los deberes del propio estado, y nos entretenemos sin ninguna prisa en ir detrás de los caprichos personales? Me podéis responder: son pequeñeces. Sí, verdaderamente: pero esas pequeñeces son el aceite, nuestro aceite, que mantiene viva la llama y encendida la luz.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 41.

No nos debe sobrar el tiempo, ni un segundo: y no exagero. Trabajo hay; el mundo es grande y son millones las almas que no han oído aún con claridad la doctrina de Cristo. Me dirijo a cada uno de vosotros. Si te sobra tiempo, recapacita un poco: es muy posible que vivas metido en la tibieza; o que, sobrenaturalmente hablando, seas un tullido. No te mueves, estás parado, estéril, sin desarrollar todo el bien que deberías comunicar a los que se encuentran a tu lado, en tu ambiente, en tu trabajo, en tu familia.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 42.

Con la sonrisa en los labios, ayúdales de tal manera que resulte casi imposible que lo noten; y que ni se puedan mostrar agradecidos, porque la discreta finura de tu caridad ha hecho que pasara inadvertida.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 44.

Qué pena vivir, practicando como ocupación la de matar el tiempo, que es un tesoro de Dios!
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, El tesoro del tiempo; 46.

jueves, 8 de julio de 2010

Porque me da la gana me decido por Dios

No lo olvidéis: el que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima, y carece en su actuación del dominio y del señorío propios de los que aman al Señor por encima de todas la cosas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 26.

Hemos de renovar a lo largo de nuestra existencia —y aun a lo largo de cada jornada— la determinación de amar a Dios sobre todas las cosas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 27.

Nada más falso que oponer la libertad a la entrega, porque la entrega viene como consecuencia de la libertad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 30.

Renovarse es ser continuamente joven, generoso, capaz de grandes ideales y de grandes sacrificios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 31.

La Iglesia se ha pronunciado siempre por la libertad....Ha señalado que cada alma es dueña de su destino, para bien o para mal.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 33.

No depositamos nuestra confianza en lo que pasa, sino en lo que permanece para siempre. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

Saboreamos esta soltura de movimientos como un regalo de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

Porque me da la gana, me decido por Dios. Y me comprometo a servir, a convertir mi existencia en una entrega a los demás, por amor a mi Señor Jesús.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

El obrar mal no es una liberación, sino una esclavitud.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 37.

La religión es la mayor rebeldía del hombre que no tolera vivir como una bestia, que no se conforma —no se aquieta— si no trata y conoce al Creador.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 38.

Cuando nos decidimos a contestar al Señor: mi libertad para ti, nos encontramos liberados de todas las cadenas que nos habían atado a cosas sin importancia, a preocupaciones ridículas, a ambiciones mezquinas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 38.

domingo, 27 de junio de 2010

Ese tirar de la cuerda todos los días, en tantas cosas.



Ese tirar de la cuerda todos los días, en tantas cosas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 14.

Os insisto en que os dejéis ayudar, guiar, por un director de almas, al que confiéis todas vuestras ilusiones santas y los problemas cotidianos que afecten a la vida interior, los descalabros que sufráis y las victorias.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 15.

A medida que se avanza en la vida interior, se perciben con más claridad los defectos personales.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 20.

Sucede que la ayuda de la gracia se transforma como en unos cristales de aumento, y aparecen con dimensiones gigantescas hasta la mota de polvo más minúscula, el granito de arena casi imperceptible, porque el alma adquiere la finura divina, e incluso la sombra mas pequeña molesta a la conciencia, que sólo gusta de la limpieza de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 20.

¡Jesús, si los que nos reunimos en tu Amor fuéramos perseverantes! ¡Si lográsemos traducir en obras esos anhelos que Tú mismo despiertas en nuestras almas!
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 20.

Pon todo en las manos de Dios: que tus pensamientos, las buenas aventuras de tu imaginación, tus ambiciones humanas nobles, tus amores limpios, pasen por el corazón de Cristo. De otro modo, tarde o temprano, se irán a pique con tu egoísmo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente 21.

Si nos damos, El se nos da.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 22.


miércoles, 23 de junio de 2010

Buscar sin componendas el oportuno alimento espiritual


¿Cuántos años tiene usted? él, muy convencido, respondía en valenciano: poquets, ¡poquitos!, los que llevo sirviendo a Dios.
Anécdota en San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 3.

Cuando vayáis a Dios, no lo hagáis solos.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente , 5.

El santo no nace: se forja en el continuo juego de la gracia divina y de la correspondencia humana.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente , 7.

Convenceos de que ordinariamente no encontraréis lugar para hazañas deslumbrantes, entre otras razones, porque no suelen presentarse. En cambio, no os faltan ocasiones de demostrar a través de lo pequeño, de lo normal, el amor que tenéis a Jesucristo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 8.

Me produce una pena muy grande enterarme de que un católico....tranquiliza su conciencia con una simple piedad formularia, con una religiosidad que le empuja a rezar de vez en cuando.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 13.

Buscar sin componendas el oportuno alimento espiritual.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, De la grandeza de la vida corriente, 13.

martes, 22 de junio de 2010

Cuando todo sale con facilidad: ¡Gracias Dios mío! Cuando llega un momento difícil: ¡Señor, no me abandones!

La mortificación pequeña y habitual nos ayudará a recogernos en oración más fácilmente. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.393.

Nuestra vida es afirmación o negación de Cristo. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.395.

Nuestra fidelidad a cristo en cosas importantes depende mucho de nuestra fidelidad en lo pequeño.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.396.

Tantos cristianos que siguen a Jesús tan de lejos que no lo saben reconocer en su trabajo, en la enfermedad, en medio de su familia…¡En el Sagrario!
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.397.

Cuando todo sale con facilidad: ¡gracias Dios mío! Cuando llega un momento difícil: ¡Señor, no me abandones!.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.397.

Jesucristo ¡vive! y nos podemos dirigir a El como a una persona viva, que nos ve, nos oye atentamente y nos ama.
Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.424.

Resucítame, para que tu doctrina se extienda por mi al mundo entero.
San Agustín en Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.426.

La mentira se muere sola; la verdad se abre camino siempre.
Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.427.

Si los otros se tornan insípidos, vosotros les podéis volver su sabor; pero si esto os pasara a vosotros, con vuestra perdida arrastraríais también a los demás. Por eso mayor fervor y celo necesitáis cuantos mayores encargos os ocupan.
San Juan Crisóstomo en Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.428.

viernes, 18 de junio de 2010

Sacudir la somnolencia de la rutina

La falta habitual de correspondencia a la gracia lleva a mayores errores.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.354

La incertidumbre del juicio nos urge a vivir como verdaderos hijos de Dios; con vigilancia en las cosas pequeñas y en las cosas grandes.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.364.

Puede haber dificultades para que nuestro amor a Dios se mantenga despierto; el egoísmo, la comodidad, la falta de mortificación y de templanza amenazan siempre la llama que el señor enciende una y otra vez en nuestro interior.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.365.

Sacudir la somnolencia de la rutina.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.365.

Todo lo hemos recibido a modo de herencia.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

6. Dos maneras hay de entender la vida: sentirse administrador y hacer rendir lo recibido de cara a Dios, o vivir como dueño, en beneficio propio, para la propia comodidad.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

Dios espera ver administrada bien su herencia. Lo esperado por Dios, es proporcional a lo recibido.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.369.

Hace falta ser ifinitamente santo para no agarrarse a ninguna compensación.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.391.

miércoles, 16 de junio de 2010

No temas, ten sólo fe

Mateo no consideró su vocación como una “carga”, sino como un honor; por eso su respuesta fue pronta y con toda seguridad muy alegre. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.149.

A medida que el alma se purifica mediante la mortificación, la vida interior progresa en el trato con Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.151.

Cada vez que nos tropezamos con Jesús y con sus palabras, algo surge en nosotros que rompe rutinas y anquilosamientos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.152.

No temas, ten sólo fe.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.155.

Da alegría servir a un Señor que sabemos está pendiente hasta de la más pequeña acción que realizamos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.183.

Pasar ocultos haciendo el bien.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.189.

Un árbol seco no produce frutos jugosos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.210.

La tentación de pedir señales a Dios ha sido una tentación frecuente.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.213.

Ninguna acción hay que no pueda y deba expresar el amor a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.339.

Cada cristiano tiene el cometido de abrir camino a otros.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.344.

El verdadero celo apostólico se manifiesta en el cuidado para que todos perseveren.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.346.

La confesión frecuente permitirá que haya en nuestro interior un estado permanente de limpieza.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.351.


domingo, 13 de junio de 2010

Si dijieras "ya basta" has perecido

Todos tenemos experiencia de que llega un momento en nuestra vida en que la única solución es acudir al señor, rezar como hijos débiles.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.126.

El que es apóstol debe dejar los propios asuntos en segundo término. Lo primero son los demás.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.139.

El que Jesús se acerque a nuestras vidas puede significar alguna vez perder alguna cosa material, algo que hemos de dejar.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.145.

La tibieza nace de la dejadez prolongada en la vida interior. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.

La tibieza es como una pendiente inclinada, que cada vez más rápidamente va separando de Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.

Cuando se ha llegado a la tibieza, Cristo queda como oscurecido en la mente y, como consecuencia, toda la vida de piedad resulta una estructura incómoda, que impide moverse a gusto.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.146.

Mientras recomencemos una y otra vez, habrá amor de Dios en nuestras vidas, estaremos alejándonos de la tibieza. El único error posible, el único error grave sería dejar de luchar. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.147.

Si dijieras “ya basta” has perecido.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.147.

Toda resistencia a la gracia endurece el corazón.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.148.

jueves, 10 de junio de 2010

La impureza provoca insensibilidad del corazón

La pureza de corazón agranda la capacidad de amar del corazón humano.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.77.

Es la impureza la que provoca la insensibilidad del corazón.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.77.

Es deber nuestro hacer que quienes nos rodan se acerquen más a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.83.

La templanza del cristiano es también uno de los ejemplos más convincentes y atractivos de la vida cristiana.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.84.

El Señor nos pide conservar nuestra interioridad para El.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.90.

Ante Dios sólo tienen valor las buenas obras.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.113.

El día de hoy es lo que tenemos para amar a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.119.

Una manifestación de humildad es evitar el juicio negativo sobre los demás. No es posible afrontar ese juicio sobre los demás cuando se conocen las propias miserias.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.120.

lunes, 7 de junio de 2010

Toda tentación vencida robustece el alma

Cada propósito que hacemos de seguir a Cristo es como una luz pequeña que se enciende.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.37.

Nuestro camino hacia la santidad es largo; y en un camino largo se pasa por diversos paisajes.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.41.

Dios nos ha encomendado preparar a los que nos rodean para que encuentren más fácilmente a cristo.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.50.

Nuestra vida de relación con Dios está hecha de muchas conversiones, que requieren un examen atento de nuestro actuar.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.51.

En el apostolado no se va a cosechar triunfos personales, ni a ser la figura principal: Cristo es la única figura.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.53.

Toda tentación vencida robustece el alma.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.57.

Los bienes materiales dejan de ser bienes si nos separan de Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.61.

Uno de los grandes auxilios que el hombre tiene en la tentación es la ayuda poderosa de los ángeles.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.61.

Es necesaria la penitencia porque existe el pecado.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.

La penitencia mantiene despierta el alma ante Dios que llega sin cesar a nosotros.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.

Tiene espíritu de penitencia el que todos los días se sabe vencer ofreciendo una y otra vez, con sentido de reparación, contrariedades, trabajos, sufrimientos, esfuerzos, etc.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.65.

viernes, 4 de junio de 2010

El mundo está enfermo porque tiene frío el corazón

Las escrituras no son simplemente el relato de lo que se dijo y de lo que se hizo; son una carta que Dios nos manda hoy y para el día de hoy.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.78.

Iluminar solamente, es inútil; sólo calentar, es poca cosa; iluminar y calentar es perfecto.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.78.

Cada creyente conserva su originalidad y su espontaneidad. No se pretende la nivelación, sino la purificación de todos y su orientación hacia la única luz y el único amor, el que Dios nos tiene en su hijo Jesús.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.96.

El mundo está enfermo porque tiene frío el corazón.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.98.

La fe enseña más que la razón.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.106.

¡Quiero contigo! Querer salir adelante es una ilusión.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.106.

Los íconos son tratados de teología en colores.
La Vida Interior. Fuente del Apostolado. San Bernardo en Bernardo Martelet.Foyer Nuestra Señora del Carmen, Tomé, Chile, 1978, p.115.