miércoles, 16 de junio de 2010

No temas, ten sólo fe

Mateo no consideró su vocación como una “carga”, sino como un honor; por eso su respuesta fue pronta y con toda seguridad muy alegre. Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.149.

A medida que el alma se purifica mediante la mortificación, la vida interior progresa en el trato con Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.151.

Cada vez que nos tropezamos con Jesús y con sus palabras, algo surge en nosotros que rompe rutinas y anquilosamientos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.152.

No temas, ten sólo fe.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.155.

Da alegría servir a un Señor que sabemos está pendiente hasta de la más pequeña acción que realizamos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.183.

Pasar ocultos haciendo el bien.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.189.

Un árbol seco no produce frutos jugosos.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.210.

La tentación de pedir señales a Dios ha sido una tentación frecuente.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.213.

Ninguna acción hay que no pueda y deba expresar el amor a Dios.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.339.

Cada cristiano tiene el cometido de abrir camino a otros.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.344.

El verdadero celo apostólico se manifiesta en el cuidado para que todos perseveren.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.346.

La confesión frecuente permitirá que haya en nuestro interior un estado permanente de limpieza.
Francisco Fernández Carvajal; El Evangelio de San Mateo (1974), Quinta edición, Ediciones Palabra, 1980, p.351.


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