jueves, 8 de julio de 2010

Porque me da la gana me decido por Dios

No lo olvidéis: el que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima, y carece en su actuación del dominio y del señorío propios de los que aman al Señor por encima de todas la cosas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 26.

Hemos de renovar a lo largo de nuestra existencia —y aun a lo largo de cada jornada— la determinación de amar a Dios sobre todas las cosas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 27.

Nada más falso que oponer la libertad a la entrega, porque la entrega viene como consecuencia de la libertad.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 30.

Renovarse es ser continuamente joven, generoso, capaz de grandes ideales y de grandes sacrificios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 31.

La Iglesia se ha pronunciado siempre por la libertad....Ha señalado que cada alma es dueña de su destino, para bien o para mal.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 33.

No depositamos nuestra confianza en lo que pasa, sino en lo que permanece para siempre. San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

Saboreamos esta soltura de movimientos como un regalo de Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

Porque me da la gana, me decido por Dios. Y me comprometo a servir, a convertir mi existencia en una entrega a los demás, por amor a mi Señor Jesús.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 35.

El obrar mal no es una liberación, sino una esclavitud.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 37.

La religión es la mayor rebeldía del hombre que no tolera vivir como una bestia, que no se conforma —no se aquieta— si no trata y conoce al Creador.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 38.

Cuando nos decidimos a contestar al Señor: mi libertad para ti, nos encontramos liberados de todas las cadenas que nos habían atado a cosas sin importancia, a preocupaciones ridículas, a ambiciones mezquinas.
San Josemaría Escrivá de Balaguer; Amigos de Dios, La libertad, don de Dios; 38.