sábado, 16 de junio de 2012

Las tareas humanas dependen de la oración.


La vida de cualquier persona proporciona continuas ocasiones, grandes y pequeñas, para aprender, sentir, y ejercitar fidelidad. 
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp, Madrid, 2004, p.14.

Todos necesitamos causas y personas que estimulen y despierten nuestra capacidad de fidelidad y de lealtad, y que actualicen de este modo nuestras posibilidades de ser fieles a lo que merece la pena. 
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.14.

La infidelidad puede equivaler a un suicidio espiritual y ético.
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.16.

Quién practica la fidelidad demuestra creer en lo eterno, y conciente o no de ello lo expresa en las acciones de una vida cotidiana coherente. 
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.16.

El hombre atento a lo que Dios quiere para él, se encuentra verdaderamente a si mismo. 
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.103.

Cuando me amo, estoy amando la voluntad de Dios para mi. 
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.103.

El hombre que ha hecho una promesa se encuentra de modo muy particular en las manos de Dios. 
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.159.

La fidelidad es la hija mayor de la oración. 
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.201.

Las tareas humanas dependen de la oración. 
José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.203.

Así avanza la vida, de amputación en amputación. José Morales; Fidelidad, 3 edición, Rialp,Madrid, 2004, p.223.