lunes, 30 de diciembre de 2013

Necesitamos seducirnos a nosotros mismos desde el porvenir

Los grandes vicios tienen que ver con las grandes pasiones y éstas con los tres deseos fundamentales que he mencionado: el placer, la vinculación afectiva, la ampliación de posibilidades del yo.
José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

Porque si la humildad no acompaña y no sigue todo lo que hacemos, la soberbia nos arrebata de las manos el bien realizado en el mismo momento en que lo realizamos
José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

La consecuencia normal de la ira es la venganza.
José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

Entonces la ira se enquista en el alma, se enrancia, y de la palabra «rancio» nació «rencor», que es la ira envejecida.
José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Vicios, 2011, Espaebook.

La envidia altera todo el dinamismo afectivo de una persona. 
José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

«El hombre es acción. Mediante ella se da a luz a sí mismo. Es la inserción de la voluntad en el mundo, el paso de lo imaginario a lo real, de las pasiones a la sabiduría, de la naturaleza a la libertad. Es, para cada uno, la reconquista de sí mismo».
Alain en José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

La pasión ha mostrado su carácter ambivalente: es maravilloso sentirse movido por la pasión, si es la pasión conveniente. En este punto se sitúa el tema de los vicios y las virtudes. Los vicios disminuyen nuestra capacidad creadora, porque seleccionan mal, porque limitan las expectativas, porque confunden, porque destruyen.
José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

Como continuación de la genealogía hay que elaborar una teleología, una genealogía hacia delante, para atraernos a nosotros mismos desde el futuro. La realidad que ha sido y la realidad que es no nos bastan. Necesitamos seducirnos a nosotros mismos desde el porvenir. Por eso, la esperanza es una pasión profundamente humana. Y también difícil, porque se quedó en el fondo de la caja de Pandora. Nuestra gran aventura no puede ser ir en busca del Arca, sino ir en busca de la esperanza.
José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

Los vicios no son pecado. Nada es bueno o malo hasta que se consiente en hacerlo.
Pedro Abelardo en José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

Las virtudes están dirigidas a encarnar los grandes valores, y son seis (que pongo en cursiva), que se concretan en veinticuatro fortalezas distintas (entre paréntesis): sabiduría (creatividad, curiosidad, apertura de mente, deseo de aprender, visión completa), fortaleza (valentía, tenacidad, autenticidad, vitalidad), humanidad (amor, generosidad, inteligencia social), justicia (ciudadanía, equidad, liderazgo), templanza (perdón, humildad, prudencia, autocontrol), trascendencia (sentimiento estético, gratitud, esperanza, humor, espiritualidad). El conjunto de fortalezas constituye el carácter.
José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

¿Por qué nos fascina en la ficción lo que en la realidad nos espantaría?  «La perfección, la simplicidad, la pureza desafían desde el principio cualquier análisis. El puro intemporal es, pues, inenarrable: un cielo sin nubes no tiene historia, un eterno bello y fijo no proporciona materia para el drama ni para la novela: sólo se narran los cielos turbulentos y cambiantes, las vicisitudes del tiempo variable y los zigzags del turbio devenir».
Vladimir Jankélévitch en José Antonio Marina; Pequeño Tratado de los Grandes Vicios, 2011, Espaebook.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El arte es una herida hecha luz

Sólo en los nacimientos y en las muertes se sale uno del tiempo; la Tierra detiene su rotación y las trivialidades en las que malgastamos las horas caen sobre el suelo como polvo de purpurina. Cuando un niño nace o una persona muere, el presente se parte por la mitad y te deja atisbar por un instante la grieta de lo verdadero: monumental, ardiente e impasible. Nunca se siente uno tan auténtico como bordeando esas fronteras biológicas: tienes una clara conciencia de estar viviendo algo muy grande.
Rosa Montero; La ridícula Idea de no volver a verte, 2013, Epub, p.10.

En los primeros días, la gente te dice: «Llora, llora, es muy bueno», y es como si dijeran: «Ese absceso hay que rajarlo y apretarlo para que salga el pus.» Y precisamente en los primeros momentos es cuando menos ganas tienes de llorar, porque estás en el shock, extenuada y fuera del mundo. Y precisamente en los primeros momentos es cuando menos ganas tienes de llorar, porque estás en el shock, extenuada y fuera del mundo. Pero después, enseguida, muy pronto, justo cuando tú estás empezando a encontrar el caudal aparentemente inagotable de tu llanto, el entorno se pone a reclamarte un esfuerzo de vitalidad y de optimismo, de esperanza hacia el futuro, de recuperación de tu pena. Porque se dice precisamente así: Fulano aún no se ha recuperado de la muerte de Mengana. Como si se tratara de una hepatitis (pero no te recuperasnunca, ése es el error: uno no se recupera, uno se reinventa).
Rosa Montero; La ridícula Idea de no volver a verte, 2013, Epub, p.77-78.

El arte es una herida hecha luz, decía Georges Braque.
Rosa Montero; La ridícula Idea de no volver a verte, 2013, Epub, p.86.

Necesitamos esa luz, no sólo los que escribimos o pintamos o componemos música, sino también los que leemos y vemos cuadros y escuchamos un concierto. Todos necesitamos la belleza para que la vida nos sea soportable. Lo expresó muy bien Fernando Pessoa: «La literatura, como el arte en general, es la demostración de que la vida no basta.»
Rosa Montero; La ridícula Idea de no volver a verte, 2013, Epub, p.86.

En alguna novela he escrito que el amor consiste en encontrar a alguien con quien compartir tus rarezas. 
Rosa Montero; La ridícula Idea de no volver a verte, 2013, Epub, p.216.

La literatura nos hace formar parte del todo y, en el todo, el dolor individual parece que duele un poco menos. Pero además el sortilegio funciona porque, cuando el sufrimiento nos quiebra el espinazo, el arte consigue convertir ese feo y sucio daño en algo bello. Narro y comparto una noche lacerante y al hacerlo arranco chispazos de luz a la negrura (al menos, a mí me sirve).
Rosa Montero; La ridícula Idea de no volver a verte, 2013, Epub, p.372.


domingo, 1 de septiembre de 2013

No experimentar las pérdidas como algo que debilite

Nuestras pequeñas historias son integradas en la gran historia de Dios. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.99.

La gran tentación que nos acecha consiste en negar nuestro papel de pueblo elegido, permitiendo quedar atrapados en las preocupaciones de la vida diaria. Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.102.

Tal vez no estamos acostumbrados a pensar en la Eucaristía como una invitación a Jesús para que se quede con nosotros. Tendemos más bien a pensar que es Jesús quién nos invita a su casa. Pero Jesús quiere ser invitado. De lo contrario seguirá su camino. Es muy importante comprender que Jesús nunca nos impone su presencia. A no ser que le invitemos, él seguirá siendo un desconocido, posiblemente un atractivo e inteligente desconocido con el que hemos mantenido una interesante conversación, pero un desconocido. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.113.

La mesa es el lugar donde la falta de intimidad se revela más dolorosamente
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida eucarística. Epub, p.129.

Cuando más vulnerables somos es cuando dormimos o comemos juntos. La cama y la mesa son los dos lugares de la intimidad, pero son también los dos lugares de mayor dolor. Y puede que de ambos lugares sea la mesa el más importante, porque es el lugar donde se reúnen todos los de la casa y donde pueden expresarse y hacerse reales la familia, la comunidad, la amistad, la hospitalidad y la verdadera generosidad. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.132.

No experimentar las pérdidas como algo que debilite. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.171.

Quienes no acuden a la Eucaristía no son mejores ni peores que nosotros. Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.183.

Jesús tiene muchas maneras de aparecerse y de hacernos saber que está vivo. Lo que celebramos en la Eucaristía sucede de muchas más formas de las que nosotros podamos pensar.
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.189.

La Eucaristía se celebra a veces con gran ceremonial, en espléndidas catedrales y basílicas. Pero lo más normal es que sea un “pequeño” acontecimiento, del que muy pocas personas tienen noticia.. Se celebra en una sala de estar, en la celda de una cárcel, en un ático…fuera de las grandes corrientes que mueven al mundo. Se celebra en secreto, sin lujosas vestiduras, sin velas y sin incienso. Se celebra con tal sencillez que los que no asisten ni siquiera saben que está celebrándose. Pero grande o pequeña, festiva o recóndita, es el mismo acontecimiento, que revela que la vida es más fuerte, y el amor más consistente que el miedo. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.215-216.

Una vida eucarística ha de ser vivida con agradecimiento. La Historia de los dos amigos que iban a Emaús, que es también nuestra propia historia, nos ha mostrado que el agradecimiento no es una actitud obvia ante la vida. El agradecimiento necesita ser descubierto y vivido con gran finura interior. 
Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p. 219.


La Eucaristía nos permite liberarnos gradualmente de nuestros muchos resentimientos y optar por ser agradecidos. La celebración eucarística no deja de invitarnos a tener esa actitud. En nuestra vida diaria tenemos incontables oportunidades de mostrarnos agradecidos, en lugar de resentidos, aunque en principio podamos no reconocer tales oportunidades. Muchas veces, antes de comprender algo en su justa medida, ya hemos dicho:” Es demasiado para mi”. Henri J.M. Nouwen; Con el Corazón en Ascuas, Meditación sobre la vida Eucarística. Epub, p.220.

miércoles, 7 de agosto de 2013

No seas agresivo, para que no te dañes a ti mismo.

·         Recuerda: son tontos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen.

·         Es bueno que seas correcto en palabras y obras.

·         Conoce bien a los más notables de tu tiempo.

·         Haz lo fácil como si fuera difícil, y, lo difícil, como fácil.

·         Será más posible lo que buscas, si no le das demasiada importancia.

·         Si hay vulgares en tu sociedad o familia, sé discreto, no lo digas.

·         Piensa dos veces antes de actuar.

·         Bueno es que seas sabio y sereno hasta el último día de tu vida.

·         No quieras lo que todos quieren y sé feliz con lo que tienes.

·         Aprende cómo y cuando decir la verdad.

·         En tiempos buenos alégrata, y así compensarás el pesar de los malos.

·         Resérvate algunos trucos de tu arte: nunca lo digas todo.

·         Cuando contradigas, hazlo con sutilieza y moderación.

·         Para curar la enfermedad, no busques un remedio que produzca dos.

·        
Ten cuidado del que bajo su apariencia trae una segunda intención.

·         Conviene que tengas la virtud de hablar con claridad.

·         No quieras ni aborrezcas para siempre.

·         Actúa por reflexión y no por obstinación.

·         Nunca des la imagen de ser hombre de hábiles estratagemas.

·         Si no puedes vestirte de león, vístete de Zorra.

·         No seas agresivo, para que no te dañes a ti mismo.

·         Tu serenidad evidencia tu prudencia.

·         Huye del vicio de ser excéntrico, para no hacer el ridículo.

·         Toda cosa tiene un lado bueno y otro malo: aprende a buscarlos.

·         Es bueno que conozcas tu principal defecto.

·         Gánate el respeto de la gente, y harás buenos negocios.

·         No decidas guiado por la primera impresión.

·         No tengas la mala voz del difamador.

·         Reparte tu vida en 3: Libros, gente y pensamiento

·         Apúrate por ver y ver a tiempo.

·         No permitas que tus cosas queden a medio hacer.

·         Aprende a aplicar tus teorías y hazte un comerciante práctico.

·         Cuídate de no decir o hacer una cosa por otra.

·         Nunca te comprometas con alguien que no se comprometa contigo.

·         Debes saber cómo pedir las cosas.

·         Lo que estás obligado a dar, hazle ver a la gente que lo das como premio a su mérito.

·         Nunca compartas secretos con tus superiores.

·         Conoce bien qué defectos tienes.

·         No seas nunca pedante.

·         Puedes aparentar ser necio, pero sólo hasta donde te conviene.

·         Es más ventajoso para ti sufrir las burlas que usarlas contra otro.

·         Todo lo que comiences no pares hasta culminarlo.

·         No seas todo bondad.

·         Evita que tu favorecido aparente ser tu favorecedor.

·         De vez en cuando, expresa opiniones distintas del pensar de la mayoría.

·         No te excuses con quien no te lo ha pedido.

·         Si sabes mucho, vives mucho, si poco, vives poco.

·         No te dejes llevar de lo último que te dicen.

·         Primero haz tu trabajo, y después descansa, y no al contrario.

·         Cuando debes exponer tu razonamiento al revés.

·         Debes proveerte de los bienes humanos como si no hubiese divinos, y  de los divinos como si no hubiese humanos.

·         Que no todo sea tuyo ni todo ajeno, sino un equilibrio entre ambos.

·         Nunca expliques tus ideas con demasiada claridad.

·         No te descuides, no desprecies un problema porque sea pequeño.

·         Aprende a hacer el bien: en pequeñas cantidades,pero repetidas veces.

·         En la vida, ve siempre prevenido.

·         Nunca llegues al rompimiento.

·         Busque a quién te ayude a llevar tus tristezas y comparta tu felicidad.

·         Aprende a ser preventivo con las injurias, y a hacerlas favorables.

·         No tengas a nadie como incondicional tuyo, ni seas tú de otro.

·         No persistas en la necedad, hay un momento en que debes parar.

·         Aprende a olvidar.

·         Muchas cosas que te gustan, las disfrutas más cuando no son tuyas.

·         No te descuides, no dejes nada a la suerte.

·         Aprende a responsabilizar a tus dependientes.

·         No seas tan bueno que resultes malo.

·         Ten palabras de seda y suavidad de conducta.

·         Muestra tu cordura, haciendo al comienzo lo que el necio hace al final.

·         Aprende a valerte de lo ligeramente novedoso.

·         No te quedes solo, para condenar a los que muchos agrada.

·         Si sabes poco, sigue el camino de lo seguro.

·         Vende las cosas a precio de cortesía.

·         Conoce los caracteres de la gente que tratas.

·         Cultiva el atractivo.

·         Natural, pero no vulgar. Corriente, pero no indecente.

·         Renuévate cada cierto tiempo.

·         Debes saber cómo ostentar sin molestar.

·         No te hagas notar en todo, sólo en algunas cosas.

·         Hay ocasiones en que contradecir puede ser tu perdición.

·         Sé siempre hombre respetuoso de la ley.

·         Gánate sobre todo el aplauso de los sabios.

·         Si de vez en cuando te ausentas, regresarás más fuerte.

·         Para inventar, locura. Para vivir, cordura.

·         No seas entrometido y no serás ofendido.

·         Jamás mueras de sufrimiento por la desdicha ajena.

·         No lo comprometas todo ni con todos.

·         Nunca actúes apasionado, pues errarás.

·         Compórtate según se presente la ocasión.

·         Tu mayor descuido como hombre es mostrar tus debilidades de hombre.

·         Tendrás gran felicidad si te aman por tus valores.

·         Aprende a decir solo lo necesario.

·         Consigue que te respeten por tus virtudes, más que por el cargo.

·         Haz que se reconozca el peso de tu intachable conducta.

·         Ponte en el lugar del que te discute, y se comprenderán mejor.

·         Cuando hagas una hazaña no quiera presumirla.

·         Si tus triunfos son grandes, mayores han de ser tus virtudes.

·         Aún en tu intimidad, actúa como si todos te vieran.

·         Tres cosas hacen al prodigio: inventiva, gusto y juicio.

·         Deja a la gente deseando más de lo que les das.


·         En una palabra: santo.