miércoles, 1 de mayo de 2013

En el servicio, el ego se reduce


No podemos ser líderes si no tenemos primero la capacidad de liderarnos a nosotros mismos. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.18.

Baja autoestima es como no tener cinturón de seguridad para viajar en una montaña rusa. No disfrutaríamos del viaje. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p.25.

Cuando un gerente tiene baja autoestima su conducta menoscaba permanentemente a los demás.
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p.26.

Nuestra mente es como un iceberg: una pequeña parte, el consciente, aparece sobre el agua, pero otra, bastante mayor, está sumergida. Cuando trabajamos sin ser conscientes de nuestras conductas y sus consecuencias, estamos actuando desde la parte sumergida, el subconsciente. Tenemos conductas propias que no conocemos. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.33.

¿Cuáles son los “botones” que disparan conductas agresivas en nosotros? 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.38.

Un antídoto para desactivar los “botones” es pensar más en los demás. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.38.

Nuestro ego es como un guardián permanente que vigila el mundo para ver si los estímulos externos lo favorecen o maltratan. Apenas ve la más mínima posibilidad de que salga maltratado, corre y presiona los botones mentales y nos hace explotar. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 38.

Desactivemos los botones que nos hacen explotar. Entendamos que nuestras mentes interpretan una percepción de la realidad y no la realidad absoluta. Respiremos profundamente y tomemos el tiempo para analizar la situación con calma y elegir nuestras acciones. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.39.

La excusa es la distancia más corta entre la responsabilidad y la irresponsabilidad. Cuando damos una excusa no nos hacemos responsables y dejamos de perseverar. Presuponemos que una circunstancia externa a nosotros es más poderosa y domina nuestro destino. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 41.

La gratificación es el proceso de programar el dolor y el placer en la vida de tal forma que primero nos encarguemos del dolor para luego aumentar el placer final. 
Scott Peck, The road Less Travelled en David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.46.

Postergar la gratificación es la base de la disciplina en la vida. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.46.

Para lograr la perseverancia: alcanzar pequeñas metas que nos lleven al objetivo final. La perseverancia requiere que confiemos en nosotros mismos, que seamos capaces de salir adelante por nuestro propio esfuerzo. Trazarse pequeñas metas que nos lleven al objetivo final. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p.46.

Imagínese que tiene 85 años y está sentado cómodamente en un lugar de su casa recordando sus mayores logros en esta vida. ¿Qué ve?
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p.54.

Anthony De Mello define el apego como la creencia de que nuestra felicidad depende de personas o aspectos externos a nosotros. Cuando estamos apegados tenemos muchas emociones  negativas y miedo de no conseguir los resultados porque, subconscientemente, consideramos que nuestra felicidad depende de ellos. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000, p. 61.

Con la preocupación no nos golpeamos la cabeza físicamente, pero sí mentalmente…..La preocupación es una emoción que nos alerta de un posible peligro o dificultad. Cuando suena la alarma de nuestro auto corremos para ver qué sucede, y cuando constatamos que no pasó nada, la apagamos. No se nos ocurre manejar con la alarma encendida por toda la ciudad. Sin embargo, cuando suena la alarma mental de la preocupación y nos alerta sobre un problema, generalmente la dejamos prendida, lo que desgasta nuestras baterías. Cuando vivimos preocupados no solo se reduce nuestra capacidad de pensamiento, sino que además dañamos nuestro cuerpo. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 87.

Lo que nos preocupa es muchas veces como un globo enorme donde se han dibujado monstruos horribles. Mientras más nos preocupamos, más inflamos el globo y más nos asusta. Una técnica que nos permite desinflar el globo, mencionada por Neale Donald Walsch en su libro Conversaciones con Dios, consiste en preguntarse varias veces ¿Qué pasaría si lo que me preocupa y angustia realmente ocurrierra? 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 88.

Los pensamientos negativos traen emociones negativas y generan un círculo vicioso que fomenta conductas de reacción. Tome conciencia de sus pensamientos en cada instante y manténgase en ciclos mentales positivos.
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 92.

Lo que escucho lo olvido. Lo que veo lo recuerdo. Pero lo que hago, lo entiendo. Confucio en David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 98.

Un discípulo dedicado a una vida contemplativa le preguntó  a su maestro “¿Por qué es tan difícil escuchar?”. El maestro prometió responder si antes llevaba una jarra llena de líquido a una distancia de 100 metros sin derramar una gota, pues el líquido era muy importante. El discípulo cumplió con esmero el encargo y regresó exitoso ante el maestro. Éste le preguntó si había escuchado cómo lo había llamado varias veces. El discípulo confesó, no haber escuchado nada. El maestro le respondió: “¿Te das cuenta lo difícil que es escuchar si lo único que nos importa es probarnos que somos competentes? 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 114.

Cuando nos paramos frente al público para pedir aprobación, admiración y aceptación, nuestro ego tiene mucho que perder. En cambio, cuando nos paramos frente al público con una actitud de servicio, el miedo disminuye. Si nos enfrentamos al público con una actitud de entregarles lo mejor que podemos ofrecer, de enriquecerlo y ayudarlo, el miedo no tiene cabida.
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p.126.

Tener control sobre nuestras vidas nos motiva y nos da salud. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 129.

En el servicio, el ego se reduce. 
David Fischman; El Camino del Líder, Aguilar, Santiago de Chile, 2000,p. 167.

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