sábado, 9 de febrero de 2013

Las personas proactivas llevan consigo su propio clima. El hecho de que llueva o brille el sol no supone ninguna diferencia para ellas.


La atracción gravitacional de algunos de nuestros hábitos puede normalmente impedirnos que vayamos a donde queremos ir.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 54.

Romper con esos viejos paradigmas que pueden haber sido para nosotros una fuente de pseudoseguridad durante años.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 55.

Nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde dentro. No podemos abrir la puerta de otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales.
Marilyn Ferguson en Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 70.

Sea paciente con usted mismo. El propio desarrollo es grato; es algo sagrado. No hay mejor inversión posible.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 71.

La proactividad es tener la iniciativa y la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 82.

Las personas proactivas llevan consigo su propio clima. El hecho de que llueva o brille el sol no supone ninguna diferencia para ellas.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 82.

Lo que nos daña, mucho más que lo que nos sucede, es nuestro permiso, nuestro consentimiento a lo que nos sucede.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 83.

Todos hemos conocido a individuos que atravesaban circunstancias muy difíciles conservando una extraordinaria fuerza emocional. ¡Cuánto nos inspira su integridad! Nada deja una impresión mayor, más duradera, en otra persona, que la conciencia de que alguien ha trascendido el sufrimiento, que ha trascendido la circunstancia y está encarnando y expresando un valor que inspira, ennoblece y eleva la vida.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 85.

jueves, 7 de febrero de 2013

Aprender a escuchar requiere fuerza emocional.


El cambio de paradigna determina que pasemos de una manera a otra de ver el mundo.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 33.

Nuestros paradigmas, correctos o incorrectos, son las fuentes de nuestras actitudes y conductas, y en última instancia de nuestra relación con los demás.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 33.

Si lo que pretendemos es realizar en nuestra vida cambios relativamente menores, puede que baste con que nos concentremos en nuestras actitudes y conductas. Pero si aspiramos a un cambio significativo, equilibrado, tenemos que trabajar sobre nuestros paradigmas básicos.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 35.

Aprender a escuchar requiere fuerza emocional.
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 42.

Hay momentos que son para enseñar y momentos que no son para enseñar. Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 44.

Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito.
Aristóteles en Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p.53.

Los hábitos tienen una enorme atracción gravitacional, más de lo que la mayoría de las personas comprenden o admiten. Para romper tendencias habituales profundamente enraizadas tales como la indecisión, la impaciencia, la crítica o el egoísmo, que violan los principios básicos de la eficacia humana, se necesita algo más que un poco de fuerza de voluntad y algunos cambios menores en nuestras vidas. El “despegue” exige un esfuerzo tremendo, pero en cuanto nos desprendemos de la atracción gravitacional, nuestra libertad adquiere una dimensión totalmente nueva. 
Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 54.

martes, 5 de febrero de 2013

Eche un vistazo a su vida. ¿Es rítmica? ¿Sigue al trabajo con el juego, al esfuerzo mental con el físico, a comer con ayunar, a la seriedad con humor?


Su actitud mental le da poder a todo lo que hace. Tener una actitud mental positiva significa que sus actos y pensamientos fomentan sus fines; tener una actitud mental negativa significa que usted socava constantemente sus propios esfuerzos. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 22.

Cultivar el genio creador siempre que pueda. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 29.

Una familia unida es un gran equipo. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 37.

Convierta en un hábito leer a diario, material que expanda su mente; le situará por delante. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 37.

Forme el hábito de decir o hacer algo cada día que consiga que alguna otra persona se sienta mejor. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 104.

Exija cada día una cantidad razonable de dividendos de la vida, en vez de esperar a recibirlos. Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 106.

Ejercítese con el fin de mantener el cuerpo en forma. Las enfermedades mentales pueden surgir con facilidad de las físicas, y su cuerpo, como su mente, deben permanecer en activo para ser positivo. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 106.

Evite el miedo a la vejez al recordar que nunca nada le es arrebatado sin ser sustituido por algo de igual o mayor valor. Por ejemplo, la juventud se ve reemplazada por la sabiduría. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 106.

Abténgase de conversaciones negativas, en especial críticas, chismosas o para tirar abajo la reputación de otra gente. Esas actividades condicionan su mente para que piense de manera negativa. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 107.

No diga nada que no refleje su actitud mental positiva. 
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 107.

Eche un vistazo a su vida. ¿Es rítmica? ¿Sigue al trabajo con el juego, al esfuerzo mental con el físico, a comer con ayunar, a la seriedad con humor?
Las llaves del Éxito de Napoleón Hill, Edaf, Madrid, 1996, p. 189.