jueves, 30 de mayo de 2013

El arte de calmarse a uno mismo constituye una habilidad vital fundamental.

Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y el modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo. 
Aristóteles, Ética a Nicómaco en Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.9.

¿Qué cambios podemos llevar a cabo para que nuestros hijos les vaya bien en la vida? Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.13.

La inteligencia emocional constituye el vínculo entre los sentimientos, el carácter y los impulsos morales. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.14.

Inteligencia emocional, esa capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y por último la capacidad de empatizar y confiar en los demás. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.65.


El elemento esencial de la inteligencia emocional es la capacidad de desembarazarse de los estados de ánimo negativos. Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.99.


El arte de calmarse a uno mismo constituye una habilidad vital fundamental. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.102.

Las distracciones son un recurso sumamente efeicaz para modificar nuestro estado de ánimo por la sencilla razón de que es difícil seguir enfadado cuando uno se lo está pasando bien. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.112.

La gente suele preocuparse por cosas que tienen muy pocas probabilidades de ocurrir. Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.119.

La táctica más extendida para combatir la depresión son las actividades sociales. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.124.

Uno de los antídotos más eficaces contra la depresión es la llamada reestructuración cognitiva, es decir tratar de ver las cosas desde una óptica diferente. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.130.

Desde el punto de vista de la inteligencia emocional, la esperanza significa que uno no se rinde a la ansiedad, el derrotismo o la depresión cuando tropieza con dificultades y contratiempos. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.149.

El optimismo es una actitud emocionalmente inteligente. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.152.

Cuanto más abiertos nos hallemos a nuestras propias emociones, mayor será nuestra destreza en la comprensión de los sentimientos de los demás. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.162.

La clave que nos permite acceder a las emociones de los demás radica en la capacidad para captar los mensajes no verbales. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.163.

La capacidad de expresar los propios sentimientos constituye una habilidad social fundamental. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.186.

Las críticas destructivas son una incipiente señal de alarma que indica que el matrimonio se halla en peligro. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.218.

El liderazgo no tiene que ver con el control de los demás sino con el arte de persuadirles para colaborar en la construcción de un objetivo común. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.241.

La esperanza, al igual que su pariente cercano el optimismo, también constituye un factor curativo. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.283.

Aunque la tendencia a la depresión tenga un origen parcialmente genètico, su causa principal parece radicar en los hábitos mentales pesimistas. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.370.


Seis emociones básicas: felicidad, tristeza, enojo, sorpresa, miedo y disgusto. 
Daniel Goleman; Inteligencia Emocional, Kairos, Barcelona, 1995, p.416.