miércoles, 17 de julio de 2013

Rodear a nuestros hijos de belleza es buscar la excelencia para ellos


Ver las cosas con ojos nuevos permite quedarnos prendados ante su existencia, deseando conocerlas por primera vez o de nuevo. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.50.


La sobreestimulación sustituye al motor del niño y anula su capacidad de asombro, de creatividad, de imaginación. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.101.


Blaise Pascal decía que «todos los problemas de la humanidad provienen de la incapacidad del hombre de estarse en silencio a solas en su habitación». Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.110.


Es importante que los juegos que escojamos, no tengan ni pilas, ni botones. Las pilas tienen que nacer desde dentro del niño. No es el juego el que tiene que funcionar, sino que es el niño el que se tiene que poner en marcha a través del juego. El niño debe tener espacio para pensar, sin recibirlo siempre todo masticado. Contrariamente a lo que argumenta el modelo mecanicista, es bueno que las preguntas que nos hacen nuestros hijos, a veces, se queden sin respuestas. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.153.


En el juego libre, en cambio, el niño busca naturalmente por sí mismo el equilibrio entre los estados de aburrimiento, y de ansiedad. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.162.


La forma más directa y eficaz de matar el asombro de un niño es darle todo lo que quiere, sin ni siquiera darle la oportunidad de desearlo. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.170.


Es necesario y saludable que devolvamos la mirada hacia la tierra y que, en la contemplación de su belleza, nos encontremos con asombro y humildad. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.193.


Debemos encontrar esos espacios abiertos de naturaleza en los que los niños puedan correr, saltar, descubrir e imaginar. No solo en los días de sol, también en los días de lluvia en que el olor, los colores, la vegetación y los habitantes del ecosistema que se dejan ver son otros. Catherine L'Ecuyer, Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.197.


La naturaleza tiene un papel más importante en el proceso de aprendizaje de nuestros hijos del que nos podemos imaginar… Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.204. 


Educar a nuestros hijos sobre la necesidad de una buena dieta requiere tiempo y un esfuerzo adicional. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.220.


No se aprende a través de las pantallas, sino a través del descubrimiento acompañado por una persona querida. Catherine L'Ecuyer;Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.316.


No hace falta estimular al niño para que llegue a la Belleza, llega solo. Los niños, y también los adultos que son como niños, caen naturalmente en asombro ante lo irresistible de la Belleza. Tan solo hemos de asegurarnos de que su entorno sea rico en Belleza y filtrar la mediocridad y la vulgaridad para que, en la medida de lo posible, no sea parte de su día a día. La Belleza nunca se impone, pero la mirada limpia del niño la percibe sin esfuerzo o con un esfuerzo que no parece tal, comparado con el gozo que le provoca la Belleza. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.320.


La Belleza tiene un poder que no sospechamos y que desaprovechamos en la educación y en la vida en general. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.324.


La insensibilidad hace que uno caiga en una actitud generalizada de autismo ante la Belleza. En cambio, la sensibilidad permite al asombro trabajar con más fluidez, para que entremos en sintonía con la realidad a través de lo bello. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.336.

La Belleza está en todas partes y se ofrece a todos, pero solo las personas con sensibilidad para percibirla pueden disfrutar de ella. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.336.


Proteger la mirada de los niños ante el feísmo es clave, porque aquello que no respeta la verdad de su naturaleza –sus necesidades, sus ritmos, su orden interior…– puede hacerles daño, a veces poco, otras veces mucho, o muchísimo. Pensemos en la pornografía, o en la violencia, por ejemplo. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.339.


Rodear a nuestros hijos de belleza es buscar nada menos que la Excelencia para ellos, es enriquecer su vida, llenándola con lo mejor, ampliándoles los horizontes de la razón, acostumbrándoles a vivir con el listón bien alto. Catherine L'Ecuyer; Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.340.

Sin la belleza, el asombro trabaja a ciegas, no tiene a qué agarrarse, pero sin el asombro la belleza no se ve porque el ojo del alma está dañado. Catherine L'Ecuyer, Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.345.

Si la cultura se vacía de lo Bello y cede el paso al culto al feísmo, a la vulgaridad, los valores positivos no cuajarán, no permanecerán. Catherine L'Ecuyer, Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.353.


Educar en el asombro es una filosofía de vida, una forma de ver el mundo que amplía los horizontes de la razón porque se niega a quedarse en los mínimos de la vulgaridad. Catherine L'Ecuyer, Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.365.

Educar en el asombro es reconocer que nuestros niños tienen una naturaleza propia a la que debemos ser sensibles, atentos. El niño es protagonista de su educación. Catherine L'Ecuyer, Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.366.


Quitar el asombro y rodear al niño de cosas que contienen poca belleza es desnaturalizarlo, robarle la infancia y empequeñecerle la razón. También es quitarle la posibilidad de ser todo lo que podría llegar a ser como adolescente y como adulto. Catherine L'Ecuyer, Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.367.


«Cada niño que nace trae consigo el mensaje de que Dios no ha perdido la esperanza en los hombres.» Khalil Gibran en Catherine L'Ecuyer, Educar en el Asombro, Plataforma editorial, ePUB, 2012, p.375.


domingo, 14 de julio de 2013

Los conflictos requieren cooperación, no agresión.

«El ángel que presidió mi nacimiento dijo: “Pequeña criatura hecha de alegría y júbilo, corre y ama sin la ayuda de nadie en la Tierra”». William Blake en Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.6.

Un pensamiento puede arruinar o transformar una vida. Y podemos transformar estos pensamientos. Está en nuestras manos comprender este proceso, conocer su cara oculta, saber tocar sus resortes. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.13.

Las mismas capacidades que sirven para la creatividad pueden atarnos de pies y manos a lealtades trasnochadas y miedos inventados. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.17.

No hay peor cárcel que la que construimos nosotros mismos con los límites autoimpuestos y la negación de la vida fruida e incierta. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.17.

Como siempre, a los seres humanos se nos escapa lo infinitamente pequeño y lo infinitamente grande; sólo vemos, con los ojos desnudos, lo que está pegado a la punta de la nariz. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.40.

A menudo ayudo a las personas a vivir de maneras más fluidas. Cuando las relaciones personales se complican, o cuando sentimos dolor, puede que sea porque nos hemos quedado atrapados en el tiempo. Por ejemplo, si te quedas atrapado en el futuro, puede que estés obsesionado por lo que está a punto de ocurrir, por lo que podría ocurrir y entonces te embarga la ansiedad y el temor. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.53.

Comprender las razones visibles e invisibles que propician el deseo y el miedo, urgente y poderoso, es el siguiente e ineludible paso para empezar a ser dueños del presente. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.57.

Yo no soy mi deseo, yo no soy mi carencia: el deseo, y en particular el deseo insatisfecho, sólo es problemático cuando invade el sentido profundo de quienes somos. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.74.

Nadie tiene una vida perfecta, siempre existe un ámbito, o varios, donde en un momento dado, o tal vez siempre, las cosas dejan mucho que desear. La fantasía ayuda a ensanchar los límites adustos de la vida real. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.93.

Pero las fantasías son también un indicador muy útil para que podamos detectar en qué ámbitos nuestras vidas son claramente insatisfactorias. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.93.

En Occidente las estrategias para modificar el comportamiento humano se han centrado en los factores externos, como la farmacología, no en el entrenamiento mental. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.103.

Cuando descubrimos además que el sentido de control sobre la propia vida es un factor determinante en la felicidad de una persona, resulta aún más imperativo escapar de las fauces de la suerte y del destino, o de las opiniones ajenas, para encontrar el sentido de los actos y de la vida por uno mismo. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.165.

Los conflictos requieren cooperación, no agresión. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.229.

Aliviar, disolver la tristeza de los demás no significa juzgar, sino ayudar a que las emociones atrapadas puedan fluir: dejar al otro llorar, hablar y sentir. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.267.

Los verdaderos ganadores en esta vida son aquellos a los que no les importa ganar o perder. Estas personas ven más allá de las tonterías de la vida actual, tienen un sentido sólido de quienes son sin necesidad de centrarse en sí mismos o de ser narcisistas. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.272.

En las relaciones sin pasión no hay sexo apasionado. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.301.

Cuando se busca la pasión fuera de uno mismo, cuando algo tan básico para la felicidad pasa a depender de otro, el resentimiento y la decepción mutuos son inevitables. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.302.

Decía Georges Duhamel: «Si quieres amistad, dulzura y alegría, llévalas contigo». Todo lo que necesito está en mí: es difícil acceder a este convencimiento pues resulta tan tentador poner la vida de uno en manos de los demás. Y al principio, dentro de uno se hallan sobre todo las ruinas inconexas con las que no se sabe si se será capaz de construir el milagro. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.303.

La vida ha de arrancarse de un mar de posibilidades. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.329.

«Estamos todos en las alcantarillas, pero algunos miran a las estrellas», decía Oscar Wilde. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.416.

El amor no puede desplegarse en un terreno inhóspito. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.441.

Olvidamos o descuidamos generar las palabras de aliento que nutren, los gestos de complicidad que protegen, las miradas que comprenden, todo aquello que físicamente manifiesta y encarna el amor. Escatimamos el amor como si fuese un bien escaso. Lo reservamos para las noches de gloria y los momentos de despedida. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.445.

Estamos tan acostumbrados a vivir en la ausencia de amor que apenas nos damos cuenta. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.446.

La autoaceptación, dice Marianne Williamson, es la muerte del ego. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.512.

Para casi todos la vida encierra muchas despedidas: muertes, distanciamientos o separaciones de amigos y seres queridos, pérdidas de ideales o de sueños… En estos casos el aprendizaje básico al que solemos resistirnos es aprender a despedirnos con alegría de lo que la vida nos quita, y que aún amamos. Lo expresa de nuevo con belleza el psicólogo Joan Garriga: «Pienso que con el tiempo hay todavía un amor más profundo que vendría a decir Te veo y, por tanto, veo de dónde vienes, veo tu camino único y singular… incluso veo que tal vez no te quedaras conmigo para siempre. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.521-522.

Cuando miramos las relaciones como fuentes de aprendizaje, podemos aprender nuestra lección sin resentimiento contra nadie. Si la relación acaba, la despedida no será amarga sino que generará gratitud por quien se cruzó en nuestro camino y aportó algo a nuestras vidas. Nos ayudó a crecer, a transformar, a desechar, a avanzar. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.522.

Amar sin juzgar significa amar con plenitud, disfrutar con gratitud y dejar ir en libertad. Confiar en que el amor está, como en la mirada de los niños, en cualquier lugar, para así abordarlo sin miedo, como una fuente inagotable de aprendizaje, de transformación y de libertad. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.523.

Las circunstancias más atractivas encierran alguna trampa, y porque elijamos lo que elijamos, siempre habrá un reto para medirnos. Nuestra libertad reside en cómo lo afrontamos. Si lo hacemos con rabia y con dolor, desde la comprensión, la rebelión, el afecto, la dependencia, el rechazo, la conciencia o por la simple y llana fuerza de las cosas, es cosa de cada uno. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.537.


Incluso dentro de una misma familia dos hermanos utilizarán y sembrarán una herencia psíquica y emocional familiar común de maneras muy diferentes y con resultados dispares. Podemos oscilar entre mirar y lamentarnos o tomar lo que hay y estrujar lo que la vida nos entregó a manos llenas, a pleno pulmón. Elsa Punset; Inocencia Radical, ePUB, 2009, p.538.