miércoles, 7 de agosto de 2013

No seas agresivo, para que no te dañes a ti mismo.

·         Recuerda: son tontos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen.

·         Es bueno que seas correcto en palabras y obras.

·         Conoce bien a los más notables de tu tiempo.

·         Haz lo fácil como si fuera difícil, y, lo difícil, como fácil.

·         Será más posible lo que buscas, si no le das demasiada importancia.

·         Si hay vulgares en tu sociedad o familia, sé discreto, no lo digas.

·         Piensa dos veces antes de actuar.

·         Bueno es que seas sabio y sereno hasta el último día de tu vida.

·         No quieras lo que todos quieren y sé feliz con lo que tienes.

·         Aprende cómo y cuando decir la verdad.

·         En tiempos buenos alégrata, y así compensarás el pesar de los malos.

·         Resérvate algunos trucos de tu arte: nunca lo digas todo.

·         Cuando contradigas, hazlo con sutilieza y moderación.

·         Para curar la enfermedad, no busques un remedio que produzca dos.

·        
Ten cuidado del que bajo su apariencia trae una segunda intención.

·         Conviene que tengas la virtud de hablar con claridad.

·         No quieras ni aborrezcas para siempre.

·         Actúa por reflexión y no por obstinación.

·         Nunca des la imagen de ser hombre de hábiles estratagemas.

·         Si no puedes vestirte de león, vístete de Zorra.

·         No seas agresivo, para que no te dañes a ti mismo.

·         Tu serenidad evidencia tu prudencia.

·         Huye del vicio de ser excéntrico, para no hacer el ridículo.

·         Toda cosa tiene un lado bueno y otro malo: aprende a buscarlos.

·         Es bueno que conozcas tu principal defecto.

·         Gánate el respeto de la gente, y harás buenos negocios.

·         No decidas guiado por la primera impresión.

·         No tengas la mala voz del difamador.

·         Reparte tu vida en 3: Libros, gente y pensamiento

·         Apúrate por ver y ver a tiempo.

·         No permitas que tus cosas queden a medio hacer.

·         Aprende a aplicar tus teorías y hazte un comerciante práctico.

·         Cuídate de no decir o hacer una cosa por otra.

·         Nunca te comprometas con alguien que no se comprometa contigo.

·         Debes saber cómo pedir las cosas.

·         Lo que estás obligado a dar, hazle ver a la gente que lo das como premio a su mérito.

·         Nunca compartas secretos con tus superiores.

·         Conoce bien qué defectos tienes.

·         No seas nunca pedante.

·         Puedes aparentar ser necio, pero sólo hasta donde te conviene.

·         Es más ventajoso para ti sufrir las burlas que usarlas contra otro.

·         Todo lo que comiences no pares hasta culminarlo.

·         No seas todo bondad.

·         Evita que tu favorecido aparente ser tu favorecedor.

·         De vez en cuando, expresa opiniones distintas del pensar de la mayoría.

·         No te excuses con quien no te lo ha pedido.

·         Si sabes mucho, vives mucho, si poco, vives poco.

·         No te dejes llevar de lo último que te dicen.

·         Primero haz tu trabajo, y después descansa, y no al contrario.

·         Cuando debes exponer tu razonamiento al revés.

·         Debes proveerte de los bienes humanos como si no hubiese divinos, y  de los divinos como si no hubiese humanos.

·         Que no todo sea tuyo ni todo ajeno, sino un equilibrio entre ambos.

·         Nunca expliques tus ideas con demasiada claridad.

·         No te descuides, no desprecies un problema porque sea pequeño.

·         Aprende a hacer el bien: en pequeñas cantidades,pero repetidas veces.

·         En la vida, ve siempre prevenido.

·         Nunca llegues al rompimiento.

·         Busque a quién te ayude a llevar tus tristezas y comparta tu felicidad.

·         Aprende a ser preventivo con las injurias, y a hacerlas favorables.

·         No tengas a nadie como incondicional tuyo, ni seas tú de otro.

·         No persistas en la necedad, hay un momento en que debes parar.

·         Aprende a olvidar.

·         Muchas cosas que te gustan, las disfrutas más cuando no son tuyas.

·         No te descuides, no dejes nada a la suerte.

·         Aprende a responsabilizar a tus dependientes.

·         No seas tan bueno que resultes malo.

·         Ten palabras de seda y suavidad de conducta.

·         Muestra tu cordura, haciendo al comienzo lo que el necio hace al final.

·         Aprende a valerte de lo ligeramente novedoso.

·         No te quedes solo, para condenar a los que muchos agrada.

·         Si sabes poco, sigue el camino de lo seguro.

·         Vende las cosas a precio de cortesía.

·         Conoce los caracteres de la gente que tratas.

·         Cultiva el atractivo.

·         Natural, pero no vulgar. Corriente, pero no indecente.

·         Renuévate cada cierto tiempo.

·         Debes saber cómo ostentar sin molestar.

·         No te hagas notar en todo, sólo en algunas cosas.

·         Hay ocasiones en que contradecir puede ser tu perdición.

·         Sé siempre hombre respetuoso de la ley.

·         Gánate sobre todo el aplauso de los sabios.

·         Si de vez en cuando te ausentas, regresarás más fuerte.

·         Para inventar, locura. Para vivir, cordura.

·         No seas entrometido y no serás ofendido.

·         Jamás mueras de sufrimiento por la desdicha ajena.

·         No lo comprometas todo ni con todos.

·         Nunca actúes apasionado, pues errarás.

·         Compórtate según se presente la ocasión.

·         Tu mayor descuido como hombre es mostrar tus debilidades de hombre.

·         Tendrás gran felicidad si te aman por tus valores.

·         Aprende a decir solo lo necesario.

·         Consigue que te respeten por tus virtudes, más que por el cargo.

·         Haz que se reconozca el peso de tu intachable conducta.

·         Ponte en el lugar del que te discute, y se comprenderán mejor.

·         Cuando hagas una hazaña no quiera presumirla.

·         Si tus triunfos son grandes, mayores han de ser tus virtudes.

·         Aún en tu intimidad, actúa como si todos te vieran.

·         Tres cosas hacen al prodigio: inventiva, gusto y juicio.

·         Deja a la gente deseando más de lo que les das.


·         En una palabra: santo.