sábado, 15 de marzo de 2014

Si quiere reinventarse, enfóquese en lo que quiere y no en lo que teme.

La fórmula para generar un estado de ansiedad es bien sencilla. Basta imaginarse que en el futuro van a aparecer una serie de problemas y que nosotros vamos a ser incapaces de resolverlos.

Lo que hace insoluble la mayor parte de los problemas no es la dificultad del problema, sino nuestra sensación de pequeñez en el momento de hacerle frente.

Hoy sabemos que, cambiando la forma de pensar, cambiamos los circuitos cerebrales.

Si quiere reinventarse, enfóquese en lo que quiere y no en lo que teme.

Quién es capaz de hacer que el agua turbia se aclare? Déjala quieta y poco a poco se volverá clara.» Lao Tzu.

Nuestro cerebro, en lo que a percepciones se refiere, puede engañarnos por completo. Cuando uno observa un amanecer y todo el movimiento del sol hasta que éste se oculta, la percepción visual que se tiene es que el sol se ha movido, mientras que yo estaba quieto.

La primera persona del singular —ese diablillo del yo— no es primera, ni persona, ni singular.» James Hilliman.

Aunque no vemos poder alguno en un vaso de agua, cuando se convierte en vapor, es capaz de mover los pistones de máquinas muy poderosas.» T. T. Liang.

Cuando uno cambia la forma de ver las cosas, las mismas cosas cambian.

Muchas veces sólo cuando llegamos a ese punto de insatisfacción inspiradora en el que decimos: «hasta aquí», «se acabó», «así no sigo», y resolvemos con verdadera determinación dar un paso adelante, no reunimos el coraje que es necesario para pasar de lo conocido a lo desconocido.

Resulta muy difícil mantener la alegría y la ilusión en medio de la adversidad. Sin embargo, ir recuperando poco a poco ese espacio que existe entre lo que me ocurre y mi respuesta es absolutamente crucial.

Si no sustituimos nuestras reacciones automáticas por respuestas elegidas, no podemos sostener que tenemos verdadera libertad interior. Abrir ese espacio de libertad y trascender aquellos automatismos que sólo traen escasez y sufrimiento a nuestras vidas y a las de aquellos que nos rodean.

El cuerpo sigue a la mente como la sombra sigue a la sustancia.» T. T. Liang.
Necesitamos movernos en dos planos, el de lo que parece que es y el de lo que realmente es, el plano de aquello de lo que somos conscientes y el plano de lo que somos inconscientes.

Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo muestra.

Una de las maneras más rápidas y potentes para llevar nuestra atención a un determinado lugar es por medio de las preguntas. Hacernos nuevas preguntas, preguntas que nunca antes nos hayamos formulado.

Cuando nos apresan estados de ánimo como la ira, el miedo o la desesperanza, se elevan los niveles de cortisol y ello entorpece el funcionamiento del sistema inmunitario.

El verdadero encuentro entre los seres humanos es uno de los mejores antidepresivos que existen.

Las palabras abren «cajones emocionales» de manera rápida y automática. El tipo de «cajones emocionales» que abren depende de las experiencias que asociemos a esas palabras.

Busque palabras para ayudar y no para anular. Tal vez se sorprenda de lo que empiece a suceder.

Heroicidad que implica aprender a superarse a sí mismo una y otra vez, para poco a poco ir expandiendo los límites

viernes, 24 de enero de 2014

No tengan miedo de hacerse ciudadanos del mundo digital.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA XLVIII JORNADA MUNDIAL
DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

Comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro

Comunicar bien nos ayuda a conocernos mejor entre nosotros, a estar más unidos.
Internet puede ofrecer mayores posibilidades de encuentro y de solidaridad entre todos; y esto es algo bueno, es un don de Dios.

El mundo de la comunicación puede ayudarnos a crecer o, por el contrario, a desorientarnos. El deseo de conexión digital puede terminar por aislarnos de nuestro prójimo, de las personas que tenemos al lado. Sin olvidar que quienes no acceden a estos medios de comunicación social –por tantos motivos–, corren el riesgo de quedar excluidos. Estos límites son reales, pero no justifican un rechazo de los medios de comunicación social; más bien nos recuerdan que la comunicación es, en definitiva, una conquista más humana que tecnológica.

¿Qué es lo que nos ayuda a crecer en humanidad y en comprensión recíproca en el mundo digital?
-       Recuperar un cierto sentido de lentitud y de calma. Esto requiere tiempo y capacidad de guardar silencio para escuchar.
-       Ser pacientes si queremos entender a quien es distinto de nosotros: la persona se expresa con plenitud no cuando se ve simplemente tolerada, sino cuando percibe que es verdaderamente acogida.

¿Cómo se puede poner la comunicación al servicio de una auténtica cultura del encuentro?
 ¿Qué significa encontrar una persona según el Evangelio?
¿Es posible, aun a pesar de nuestros límites y pecados, estar verdaderamente cerca los unos de los otros?
Estas preguntas se resumen en la que un escriba, es decir un comunicador, le dirigió un día a Jesús: «¿Quién es mi prójimo?» (Lc 10,29). La pregunta nos ayuda a entender la comunicación en términos de proximidad. Podríamos traducirla así: ¿cómo se manifiesta la «proximidad» en el uso de los medios de comunicación y en el nuevo ambiente creado por la tecnología digital?
Descubro una respuesta en la parábola del buen samaritano, que es también una parábola del comunicador.

En efecto, quien comunica se hace prójimo, cercano. El buen samaritano no sólo se acerca, sino que se hace cargo del hombre medio muerto que encuentra al borde del camino. Jesús invierte la perspectiva: no se trata de reconocer al otro como mi semejante, sino de ser capaz de hacerme semejante al otro.

Comunicar significa, por tanto, tomar conciencia de que somos humanos, hijos de Dios. Me gusta definir este poder de la comunicación como «proximidad».

No basta pasar por las «calles» digitales, es decir simplemente estar conectados: es necesario que la conexión vaya acompañada de un verdadero encuentro. No podemos vivir solos, encerrados en nosotros mismos. Necesitamos amar y ser amados. Necesitamos ternura. Las estrategias comunicativas no garantizan la belleza, la bondad y la verdad de la comunicación. El mundo de los medios de comunicación no puede ser ajeno de la preocupación por la humanidad, sino que está llamado a expresar también ternura. La red digital puede ser un lugar rico en humanidad: no una red de cables, sino de personas humanas.

La neutralidad de los medios de comunicación es aparente: sólo quien comunica poniéndose en juego a sí mismo puede representar un punto de referencia. El compromiso personal es la raíz misma de la fiabilidad de un comunicador.

Precisamente por eso el testimonio cristiano, gracias a la red, puede alcanzar las periferias existenciales.

Gracias a las redes, el mensaje cristiano puede viajar «hasta los confines de la tierra» (Hch. 1,8).

Abrir las puertas de las iglesias significa abrirlas asimismo en el mundo digital, tanto para que la gente entre, en cualquier condición de vida en la que se encuentre, como para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos.

No se ofrece un testimonio cristiano bombardeando mensajes religiosos, sino con la voluntad de donarse a los demás «a través de la disponibilidad para responder pacientemente y con respeto a sus preguntas y sus dudas en el camino de búsqueda de la verdad y del sentido de la existencia humana» (Benedicto XVI, Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 2013).

Que la imagen del buen samaritano que venda las heridas del hombre apaleado, versando sobre ellas aceite y vino, nos sirva como guía. Que nuestra comunicación sea aceite perfumado para el dolor y vino bueno para la alegría. Que nuestra luminosidad no provenga de trucos o efectos especiales, sino de acercarnos, con amor y con ternura, a quien encontramos herido en el camino.

No tengan miedo de hacerse ciudadanos del mundo digital.

El interés y la presencia de la Iglesia en el mundo de la comunicación son importantes para dialogar con el hombre de hoy y llevarlo al encuentro con Cristo: una Iglesia que acompaña en el camino sabe ponerse en camino con todos. En este contexto, la revolución de los medios de comunicación y de la información constituye un desafío grande y apasionante que requiere energías renovadas y una imaginación nueva para transmitir a los demás la belleza de Dios.


Vaticano, 24 de enero de 2014, fiesta de san Francisco de Sales

jueves, 9 de enero de 2014

Ser educador es ser un poeta del amor

Dejaste de lado tus sueños para que yo soñase. Derramaste lágrimas para que yo fuera feliz. Perdiste noches de sueño para que yo durmiera tranquilamente. Creíste en mí a pesar de mis errores.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, Noviembre 2005, Espaebook.

Creíste en mí a pesar de mis errores. Ser educador es ser un poeta del amor. Jamás olvides que llevaré para siempre un pedazo de tu ser dentro de mí.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, Noviembre 2005, Espaebook.

Los niños no necesitan padres impresionantes sino seres humanos que hablen su lenguaje y que sean capaces de penetrar en su corazón.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Humanícese. Transforme su relación con sus hijos en una aventura. Cobre conciencia de que educar es penetrar en el mundo de otros.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Los buenos padres dan regalos, los padres brillantes ofrecen su propio ser.
¿Qué registran sus hijos sobre usted? ¿Imágenes positivas o negativas? Ambas.
Padres Brillantes, Maestros Fascinanates; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Prepáre a su hijo para «ser», porque el mundo lo preparará para «tener».
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Dígales con frecuencia: «La verdadera libertad esta dentro de ti», "¡No seas frágil ante tus preocupaciones!«, »controla tu temperamento y tus ansiedades" y «¡Elige ser libre! Hay que combatir cada pensamiento negativo para que no quede registrado».
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

A veces insistimos en decir las mismas cosas año tras año, y los jóvenes siguen repitiendo los mismos errores. Ellos son necios y nosotros somos estúpidos. Educar no es repetir palabras, es crear ideas es encantar. Los mismos errores merecen nuevas actitudes.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Los padres pueden leer mi teoría, las ideas de Piaget, el psicoanálisis de Freud, las inteligencias múltiples de Gardner y la filosofía de Platón durante décadas, pero si no encantan, no enseñan a pensar ni conquistan los depósitos de memoria de sus hijos, ningún estudio será aplicable ni válido.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Sorprender a sus hijos es decir cosas que no esperan, reaccionar en forma diferente ante sus errores y superar sus expectativas. 
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

¿Cuál es la característica de una emoción envejecida, sin condimento ni motivación? La incapacidad para contemplar la belleza y una intensa capacidad para quejarse, porque nada los satisface por mucho tiempo. La gente con una emoción envejecida se queja de su cuerpo, sus ropas, sus amigos, la falta de dinero, la escuela o incluso de haber nacido.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

La capacidad de quejarse es el fertilizante de la miseria emocional, y la capacidad de agradecimiento es el combustible de la felicidad. Mucha gente joven hace una gran cantidad de cosas para tener una migaja de placer.
Padres Brillantes, Maestros Fascinanates; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Los jóvenes que se vuelven maestros de la queja tienen una enorme desventaja competitiva. Difícilmente conquistarán un espacio social y profesional.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Guíe a sus hijos para que encuentren grandes razones para ser felices con las pequeñas cosas. Una persona emocionalmente superficial necesita grandes eventos para sentir placer; una persona profunda lo encuentra en las cosas ocultas, en los fenómenos aparentemente imperceptibles, como el movimiento de las nubes, el ballet de las mariposas, el abrazo de un amigo, el beso de un ser querido, una mirada de complicidad y la sonrisa de solidaridad de un extraño.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

La felicidad no viene por casualidad; la felicidad viene del entrenamiento. Entrene a sus hijos para que sean excelentes observadores. Caminen por campos y jardines, miren el surgimiento de las flores y descubran juntos la belleza sutil. Llenen sus ojos con la hermosura que los rodea.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Dentro de cada joven hay un mundo por descubrir, incluso dentro del más complicado y aislado. Muchos jóvenes son agresivos y rebeldes, y sus padres no se dan cuenta que están gritando a través de sus conflictos. Muchas veces, la conducta inadecuada es un clamor que implora la presencia, el amor y la atención de los padres.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Hay un malentendido en la psiquiatría con respecto al suicidio: quienes se suicidan no quieren matar la vida, sino el dolor.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

¿Sabe usted qué termómetro indica si es agradable, indiferente o intolerable? La imagen que los amigos de sus hijos tienen de usted. Si les gusta estar con usted, habrá pasado la prueba; si lo evitan, habrá reprobado y tendrá que revisar sus actitudes.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Enseñe mucho diciendo poco El Maestro de maestros era un excelente educador porque contaba parábolas.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

En primer lugar, los padres deben aprender a no tener miedo de decir «no» a sus hijos. Si ellos no escuchan un «no» de sus padres, no estarán preparados para escuchar un «no» de la vida. No tendrán oportunidad de sobrevivir.
Padres Brillantes, Maestros Fascinanates; Augusto Cury, primera parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Educar es ser un artesano de la personalidad, un poeta de la inteligencia y un sembrador de ideas.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, segunda parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Un maestro fascinante de matemáticas, química o lenguas es alguien capaz de llevar a sus alumnos a un viaje sin salir del salón de clases. Cada vez que doy una conferencia trato de hacer que mis oyentes viajen, reflexionen sobre la vida, caminen dentro de sí mismos y se salgan de lo ordinario.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, segunda parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Cuando estamos tensos, durante los primeros 30 segundos es cuando cometemos nuestros peores errores, nuestras peores atrocidades. Al calor de la tensión, sea un amigo del silencio y respire profundo.
Padres Brillantes, Maestros Fascinantes; Augusto Cury, segunda parte, Noviembre 2005, Espaebook.

Corregir a una persona en público es el primer pecado capital de la educación.

Padres Brillantes, Maestros Fascinanates; Augusto Cury, segunda parte, Noviembre 2005, Espaebook.