miércoles, 17 de agosto de 2016

Nada nos salvará de la muerte, salvemos la vida

La vida discurre junto a material inflamable.
Javier Urra; Celebra y comparte la vida; J de J Editores, Madrid, 2016, p.15.

Dejar para el futuro espacios de asombre.
Javier Urra; Celebra y comparte la vida; J de J Editores, Madrid, 2016, p.37.

Las arrugas las entiendo como condecoraciones.
Javier Urra; Celebra y comparte la vida; J de J Editores, Madrid, 2016, p.39.

Hay mucho de dignidad en la convivencia con el natural deterioro.
Javier Urra; Celebra y comparte la vida; J de J Editores, Madrid, 2016, p.39.

Ya que nada nos salvará de la muerte, salvemos la vida.
Javier Urra; Celebra y comparte la vida; J de J Editores, Madrid, 2016, p.78.

Los mejores psicofármacos se llaman amigos-

Javier Urra; Celebra y comparte la vida; J de J Editores, Madrid, 2016, p.203.

sábado, 30 de julio de 2016

Quiéreme poco, pero toda la vida.

El hombre que se levanta es aún más grande que el que no caído. Concepción Arenal en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.23.

Hay seis cosas que detesta Dios y siete que su alma abomina: los ojos altaneros, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que trama designios perversos, los píes que corren presurososal mal, el falso testigo que profiere calumnias, y el que siembra discordias entre hermanos. 
Proverbios 6.15  en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.25.

No te acobardes frente al poderoso, no pongas en peligro tu rectitud.
Eclesiástico 7.23 en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.27.

Descúbrete a ti mismo con amor, para que los demás comiencen a quererte. 
Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.28.

Quiéreme poco, pero toda la vida. 
Refrán judío en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.29.

La mitad de mi alegría reside en hablar de ella. 
Proverbio persa, en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.29.

Te amo no sólo por lo que eres sino por lo que soy cuando estoy contigo. 
Anónimo en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.32.

Hay algo más que tu rostro en tu rostro. 
Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.32.

La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come. Francisco de Quevedo en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.36.

La prueba de carácter más difícil no consiste tanto en la capacidad de guardar un secreto, sino en abstenernos de revelar que lo conocíamos una vez que se ha divulgado.
Sidney Harris en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.37.

Dicen que hay cuatro estaciones. Yo digo que sólo hay dos. Si no estoy contigo : frío, si estoy contigo: calor. 
Copla popular española en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.42.

Divide las dificultades que examines en tantas partes como sea posible para hallar su mejor solución. 
René Descartes en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.47.

La astucia de los que no tienen astucia es la paciencia. 
Proverbio árabe en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.50.

La mejor prueba de la calidad de una civilización es la calidad de su ocio. 
Orwin Edman en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.53.

Ese divino no hacer nada en que se hacen tantas cosas. 
Romain Rolland en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.51.

El miedo no es más que un deseo al revés. 
Amado Nervo en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.73.

Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre. El fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido. 
Paul Valéry en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.74.

Consúmete viviendo, no dures. 
Enrique Agilda en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.74.

Vivimos mientras nos renovamos. 
Henri Amiel en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.75.

Nadie está obligado a más de lo que puede. 
Celso en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.87.

El poeta es un espía de Dios. 
Shakespeare en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.88.


Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva. 
Mark Twain en Edward Ficher; Un café con Dios, Libro Latino, Buenos Aires, 1999, p.94.

domingo, 24 de julio de 2016

El Camino del Artista

El arte es una transacción espiritual.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.18.

La creatividad es como la maleza, renace con muy poquitos cuidados.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.20.

Siendo seres creativos, nuestras vidas se convierten en nuestra obra de arte.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.35.

La musa más potente de todas es nuestro propio niño interior.
Stephen Nachmanovitch en Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.56.

Nada tiene una influencia psicológica más poderosa sobre el entorno y especialmente sobre los hijos que la vida no vivida de los padres.
Carl Gustav Jung en Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.68.

El momento preciso en el que estaba era siempre el único lugar seguro para mí. Cada momento tomado en soledad era siempre soportable. En el aquí y ahora exactos todos estamos siempre bien. Ayer puede que el matrimonio se rompiera. Mañana puede que el gato se muera.. La llamada del amante, por mucho que la espere, puede que no llegue nunca, pero justo en este momento, justo ahora, no pasa nada. Estoy respirando, inhalando y exhalando. Cuando me di cuenta de esto empecé a entender que no hay momento que no tenga su propia belleza.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.104.

El azar es poderoso. Deja siempre el cebo echado: en el estanque donde menos te lo esperas habrá un pez.
Ovidio en Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.116.

Existe el riesgo que no puedes arriesgarte a correr y también existe el riesgo que no puedes arriesgarte a no correr.
Peter Drucker en Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.160.

La vida verdadera se vive cuando ocurren cambios diminutos.
León Tolstoi en Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.176.

El truco está en metabolizar el dolor en forma de energía.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.203.

La clave está en la acción. El dolor que no se canaliza de forma provechosa rápidamente se solidifica en forma de corazón de plomo, que vuelve difícil cualquier movimiento.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.206.

Si tienes que enfrentarte a una pérdida, da inmediatamente un pequeño paso para apoyar a tu artista.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.206.

Una vida creativa se basa en muchos y muy pequeños pasos y en muy, muy pocos saltos.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.212.

El artista bloqueado gasta una gan cantidad de energía, pero no de una forma visible. El artista bloqueado gasta energía en odiarse a sí mismo, en reproches, en dolor y envidia. El artista bloqueado gasta energía en dudar de sí mismo.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.221.

La vida se encoge o se expande en proporción al coraje que uno tenga.
Anais Nin en Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.227.

Queremos hacer algo que pensamos sea correcto, importante. Nosotros somos lo importante y el algo que hagamos puede ser festivo pero pequeño.
Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.277.

Un cuadro nunca está terminado. Sólo se detiene en lugares interesantes.
Paul Gardner en Julia Cameron; El Camino del Artista, Aguilar, 9° edición (1° edición 2011), Barcelona, 2016, p.284.

miércoles, 13 de julio de 2016

Una hora de escritura es un tónico.

Y que se aprende escribiendo?, preguntarán ustedes.
Primero y principal, uno recuerda que está vivo y que eso es un privilegio, no un derecho. Una vez que nos han dado la vida, tenemos que ganárnosla. La vida nos favorece animándonos y pide recompensas.”

Al final de cada jornada el menor esfuerzo significa una especie de victoria.

Si no escribiese todos los días, uno acumularía veneno y empezaría a morir, o desquiciarse, o las dos cosas.

Una hora de escritura es un tónico.

Si uno escribe sin garra, sin entusiasmo, sin amor, sin divertirse, únicamente es escritor a medias. Significa que tiene un ojo tan ocupado en el mercado comercial, o una oreja tan puesta en los círculos de vanguardia, que no está siendo uno mismo. Ni siquiera se conoce. Pues el primer deber de un escritor es la efusión: ser una criatura de fiebres y arrebatos. Sin ese vigor, lo mismo daría que cosechase melocotones o cavara zanjas; Dios sabe que viviría más sano.

Las limpiadoras secuelas de la risa, el chillido, la gran carcajada como un relincho.

Busque un personaje como usted que quiera algo o no quiera algo con toda el alma. Dele instrucciones de carrera. Suelte el disparo. Luego sígalo tan rápido como pueda. Llevado por su gran amor o su odio, el personaje lo precipitará hasta el final de la historia. La garra y el entusiasmo de esa necesidad —y tanto en el amor como en el odio hay garra—, encenderán el paisaje y elevarán diez grados la temperatura de su máquina de escribir.

Cuanto más pronto se suelte uno, cuanto más deprisa escriba, más sincero será. En la vacilación hay pensamiento. Con la demora surge el esfuerzo por un estilo; y se posterga el salto sobre la verdad, único estilo por el que vale la pena batirse a muerte o cazar.

La vida es corta, la desdicha segura, la muerte cierta.

La Musa, entonces, es la más asustadiza de las vírgenes. Se sobresalta al menor ruido, palidece si uno le hace preguntas, gira y se desvanece si uno le perturba el vestido.

Cuando se les entibiaban las almas, todos eran poetas.

Lea usted poesía todos los días. La poesía es buena porque ejercita músculos que se usan poco. Expande los sentidos y los mantiene en condiciones óptimas. Conserva la conciencia de la nariz, el ojo, la oreja, la lengua y la mano. Y, sobre todo, la poesía es metáfora o símil condensado. Como las flores de papel japonesas, a veces las metáforas se abren a formas gigantescas. En los libros de poesía hay ideas por todas partes; no obstante, qué pocos maestros del cuento recomiendan curiosearlos.”

Pero a mí, fíjense ustedes, las historias me han guiado por la vida. Ellas gritan, yo voy detrás. Ellas echan a correr y me muerden los tobillos, yo respondo escribiendo todo lo que pasa durante la mordida. Cuando termino, la idea me suelta y se va.
Así es la vida que he tenido. Borracho y a cargo de una bicicleta, como una vez dijo un informe policial irlandés.
Borracho de vida, y sin conocer el rumbo siguiente. Pero antes del amanecer uno ya está en marcha. ¿Y el viaje? Exactamente la mitad terror, la mitad júbilo.

Todo es abono.

La cantidad redunda en calidad.

El artista aprende a omitir.

El único fracaso es detenerse. No trabajar es apagarse, endurecerse, ponerse nervioso; no trabajar daña el proceso creativo.

“La fama y el dinero son dones que se nos otorgan sólo después de que hayamos brindado al mundo nuestros dones mejores, nuestras verdades solitarias e individuales. Por el momento tenemos que construir nuestra mejor trampa para ratones, sin atender al agujero que nos están abriendo en la puerta.

En el mundo hay un solo tipo de historia. La suya.

Todas las buenas historias son de una sola clase: la de la historia escrita por un individuo con una verdad propia.

Uno sólo se impide volverse auténticamente creativo cuando la imitación sobrepasa su función natural. Hay escritores que tardan años en dar con la historia original que llevan dentro; otros apenas unos meses. Después de millones de palabras de imitación, a los veintidós años yo me relajé de repente y abrí la brecha a la originalidad con una historia de «ciencia-ficción» que era enteramente «mía».

La Trama no es sino las huellas que quedan en la nieve cuando los personajes ya han partido rumbo a destinos increíbles. La Trama se descubre después de los hechos, no antes. No puede preceder a la acción. Es el diagrama que queda cuando la acción se ha agotado. La Trama no debería ser nada más. El deseo humano suelto, a la carrera, que alcanza una meta. No puede ser mecánica. Sólo puede ser dinámica.

La sentencia «Sabio es el padre que conoce a su hijo. sentencia

No lleves ruinas en la mente
o la belleza se frustra

Hacer es ser.
Haber hecho no basta.
Abarrotarse de hacer: ése es el juego.
Nombrarse a cada hora por lo actuado,
medir el tiempo en la hora del crepúsculo
y descubrirse en actos
imposibles de conocer antes que ocurra
lo que has sonsacado a ese yo oculto
que por su parte exige cortejeos,
de modo que hacer es lo que alumbra;
mata la duda por el simple salto,
el arrebato, la carrera
en pos
del yo re-descubierto.
No hacer es morir,
o haraganear entre las cosas
que acaso se hagan algún día.
¡Fuera con eso!
El mañana estará vacío
si nadie lo azuza hacia la vida
con una movediza mirada.
Que el cuerpo guíe a la mente
y la sangre sea lazarillo.
y tú entrénate y ensaya
para encontrar el universo
del centro de tu alma
sabiendo que ver y estar en movimiento
—¡Hacer es ser!—
da siempre resultado.ué se 

lunes, 4 de julio de 2016

El amor se alimenta de ahoras.

Construir el amor
José Pedro Manglano

No hay crisis sin vida, por lo que la crisis es síntoma de que hay vida, de que hay amor. Pero es precisamente la vitalidad de ese amor la que exige, en un momento determinado, que se la depure de adherencias mortecinas, de esquemas pequeños, egoístas o desgastados.

Toda crisis, sea la que sea, es una posibilidad de ascender en la calidad del amor. Las crisis son fuente de vida.Y, a veces, necesariamente fuentes de vida. Como solemos decir de tantas cosas en la vida: crecer o morir.

El amor de la pareja no puede subsistir sin superarse, sin elevarse, sin volver a encontrarse en un plano más elevado.

El salto de un nivel del amor al siguiente es delicado y doloroso, es crítico. Y muchas veces identificamos la crisis con una especie de sentencia que viene a decir algo así como "la muerte de mi relacion de amor ha empezado".

Con la paciencia alcanzamos la madurez.

El amor necesita nuevas entregas, nuevos lazos.

Crecer en amor duele.

Muchas crisis - matrimoniales y del amor - se dan por tensión laboral, por no tratarse, por no mirarse, por no perder el tiempo sosegadamente con quien se ama.

El agotado sólo exige que se le contemple y es incapaz de contemplar.

Cuentan que en cierta ocasión le dijo Dios a Santo Tomás: 
-Has escrito bien sobre mí, Tomás. ¿Qué quieres de premio?
- Nada distinto de ti - le contestó.

Los grandes amores se levantan con mil detalles inapreciables, y se desploman despreciando esos mismos mil detalles.

Los celos son una fábrica de resentimientos y de desconfianzas que destruyen a la persona y, por supuesto, al amor.

Vivir la disciplina de la alegria es obligarse a mirar la luz, aunque haya mucha oscuridad. Elegir fijarse en la verdad, aunque haya mucha mentira. Elegir centrar la atención en lo positivo, aunque haya mucha negatividad. Elegir lo que es vida, aunque se nos muestren abundantes realidades de muerte, infidelidades, traición y egoísmo.

El amor se alimenta de ahoras.

Desamar el presente e idealizar el futuro son dos tentaciones. y la tercera tentación es instalarse en el pasado.

Ejercitarse en la disciplina de la amabilidad supone un conyinuo esfuerzo por tocar la música para el otro, de buscar el mundo de sus intereses, de adaptarse a la necesidad o preferencia del otro.

Ser amable: esa es la permanente juventud en el amor.

No hay que discutir sobre celos.

Es posible mejorar la relacion con tu pareja
Marta López-Jurado

La buena pareja no es la que menos problemas tiene, sino la que sabe solucionarlos. Un problema se soluciona cuando ambos quedan satisfechos.

Los seres humanos aprendemos a amar cuando nos movemos en el paradigma "gano yo en la medida en que ganas tu".

El amor entre un hombre y una mujer prospera si la pareja está bien equilibrada, como los platillos de una balanza llenos de diferentes cosas del mismo peso.

No hay que discutir sobre celos. Cuanto más se hable de una obsesión más se fija, más se consolida.

Hay dos actitudes ante un atasco: detenernos, indignarnos e insistir en que nos quiten el obstáculo, o bien, dar un rodeo. La primera nos llevará hacia el infarto y el mal carácter. La segunda - ceder para vencer - nos llevará hasta nuestro destino.

Para hacer las paces no hay nada mejor que ofrecerle al otro el regalo de un reconocimiento de los propios errores.

Los afectos hablan no con sonidos, sino con gestos. Se captan a través de los mensajes no verbales. Para relacionarnos efectivamente con el otro, debemos aprender a escuchar, a mirar, a captar esos mensajes, a estar receptivos... Y eso requiere fuerza emocional, paciencia, estar abiertos y desear compender.

Perdonar es pasar página, no tener siempre presente la lista de agravios, ofrecer generosamente una nueva oportunidad, sin cortapisas ni condiciones de imposible cumplimiento- Re-comenzar es poner un nuevo comienzo.

No hay inversion más rentable en la relacion de pareja que pedir perdón.

Las críticas no mejoran el matrimonio, sino que inevitablemente lo empeoran.

El perdon comienza cuando una persona rechaza todo tipo de venganza.

Si no perdono al otro, de alguna manera le quito el espacio para vivir y desarrollarse sanamente. Se puede matar en sentido espiritual, a una persona con palabras injustas y duras, con pensamientos malos o, sencillamente, negando el perdón.

El acto de perdonar nos libera a nosotros mismos, ya que los resentimientos hacen que las heridas se infecten en nuestro interior y ejerzan su influjo pesado y desvastador, creando una especie de malestar e insatisfacción generales.. En consecuencia, uno no se siente bien en su propia piel.. Y si uno no se encuentra a gusto consigo mismo, entonces no se encuentra a gusto en ningún lugar.

En lugar de ser crítico con lo que tu pareja ha hecho en el pasado, concéntrate en lo que quieres que suceda ahora.

lunes, 29 de febrero de 2016

Esto me hace feliz?. Si es así, consérvalo. Si no, deséchalo.”

Una reorganización drástica del hogar provoca cambios proporcionalmente drásticos en tu estilo de vida y tu perspectiva.

Cuando pones tu casa en orden, también pones en orden tus asuntos y tu pasado.

La organización debe empezar por la eliminación.

Organiza por categorías, no por lugar.

El secreto del éxito es organizar de un solo tirón, de la manera más rápida y completa posible, y empezar por eliminar.

Esto me hace feliz?. Si es así, consérvalo. Si no, deséchalo.”

Guarda las cosas que hablan a tu corazón. Luego, da el siguiente paso y desecha todo el resto. Al hacer esto, podrás reajustar tu vida e iniciar un nuevo estilo de vida.

Te sorprenderá cuántas cosas que posees ya cumplieron su función

Lo que usas en tu casa tiene un impacto en tu propia imagen.

Sin excepción, la vida de quienes organizan sus espacios de manera completa, profunda y de un solo tirón, cambia drásticamente.

lunes, 11 de enero de 2016

La cultura del cotilleo

Francesc Miralles; Amor en Minúscula, B de bolsillo, Barcelona, España, 2015.

Disfruta de las pequeñas cosas, porque tal vez un día vuelvas la vista atrás y te des cuenta de que eran las cosas grandes. (Robert Brault).

La cultura del cotilleo. p.57.

Dicen que el primer amor tiene esa fuerza porque nos sorprende que alguien se haya fijado en nosotros. p.139.

Nuestro valor se mide, sobre todo, por el bien que hacemos a los demás. p.167.

Cada soledad es única y no se parece a ninguna otra, porque tiene sus propios motivos para existir. p.183.

El amor es una bella flor, pero hay que ir a buscarla al borde de un precipicio. p.184.

Uno hace un pequeño acto bondadoso y eso desata una cadena de acontecimientos que le devuelven el amor multiplicado. p.192.

La experiencia nunca puede ser compartida. Se sirve en envases individuales. p.218.