jueves, 23 de febrero de 2017

Transformar las tragedias personales en desafíos.

Fluir (Flow)
Mihály Csíkszentmihályi

“No aspiren al éxito: cuanto más aspiren a él y más lo conviertan en su objetivo, con mayor probabilidad lo perderán. Puesto que el éxito, como la felicidad, no puede conseguirse, debe seguirse… como si fuese el efecto secundario no intencionado de la dedicación personal a algo mayor que uno mismo».
Viktor Frankl, El Hombre en Busca de Sentido en  La revisión del concepto de la felicidad.

Una experiencia óptima es algo que hacemos que suceda.
La revisión del concepto de la felicidad

Lo que satisfaría realmente a las personas no es adelgazar o ser rico, sino sentirse bien con su vida.
La revisión del concepto de la felicidad, repaso.

Flujo va a examinar el proceso de conseguir felicidad gracias al control de nuestra vida interna.
La revisión del concepto de la felicidad, repaso.

Las raíces del descontento son internas y cada persona debe enfrentarse a ellas individualmente, con su propio poder.
La revisión del concepto de la felicidad, Las raíces del descontento

Una persona debe aprender a darse recompensas. Tiene que desarrollar la habilidad de encontrar diversión y propósito sin tener en cuenta las circunstancias externas.
La revisión del concepto de la felicidad, Recuperar la experiencia.

El paso más importante para emanciparse de los controles sociales es la habilidad de encontrar recompensas en los acontecimientos de cada momento.
La revisión del concepto de la felicidad, Recuperar la experiencia.

Desorden de la conciencia: Entropía Psíquica
La anatomía de la conciencia

Orden en la conciencia: Flujo
La anatomía de la conciencia

Sentirse seguro es un componente importante de la felicidad.
El disfrute y la calidad de la vida

La mayoría de actividades de disfrute no son naturales, requieren de un esfuerzo inicial que nos cuesta realizar.
El disfrute y la calidad de la vida

Una experiencia autotélica es muy distinta de los sentimientos que tenemos normalmente durante nuestra vida. Muchas cosas que hacemos de forma ordinaria no tienen valor en sí mismas, sólo las hacemos porque tenemos que hacerlas o porque esperamos algún beneficio futuro de ellas. Muchas personas sienten que el tiempo que pasan en su trabajo está, esencialmente, malgastado; no están integradas en él y la energía psíquica que invierten en ello no sirve para fortalecer su personalidad. Algunas personas también creen que el tiempo libre se malgasta.
El disfrute y la calidad de la vida

La vida pasa en una secuencia de experiencias ansiosas o aburridas sobre las cuales la persona no tiene ningún control. La experiencia autotélica, o flujo, eleva el transcurso de la vida a otro nivel. La alienación da paso a la involucración, el disfrute reemplaza al aburrimiento, la impotencia da paso al sentimiento de control y la energía psíquica trabaja para reforzar la personalidad en lugar de perderse al servicio de unas metas extrínsecas. Cuando la experiencia es intrínsecamente gratificante la vida está justificada en su presente, en vez de ser el rehén de un hipotético beneficio futuro.
El disfrute y la calidad de la vida

La experiencia de flujo, como todo lo demás, no es «buena» en un sentido absoluto. Es buena sólo porque tiene el potencial de hacer que la vida sea más rica, intensa y con significado; es buena porque incrementa la fuerza y la complejidad de la personalidad.
El disfrute y la calidad de la vida

Es una ilusión creer que cualquier solución es beneficiosa para todos y para todas las ocasiones; ningún logro humano tiene la última palabra. La incómoda sentencia de Jefferson, «la eterna vigilancia es el precio de la libertad», se aplica también al terreno de la política, y significa que debemos reevaluar constantemente lo que hacemos para evitar que los hábitos y la sabiduría del pasado nos cieguen ante las nuevas posibilidades.
El disfrute y la calidad de la vida

La tarea consiste en aprender a disfrutar de la vida cotidiana sin disminuir las oportunidades de las demás personas para que disfruten con las suyas.
El disfrute y la calidad de la vida

Por qué jugar o practicar deporte nos hace disfrutar, mientras que las cosas que hacemos cada día, como trabajar o estar en casa, a menudo son tan aburridas? ¿Y por qué una persona disfrutará incluso aunque esté en un campo de concentración, mientras que otro consigue aburrirse estando de vacaciones en un lugar fantástico? Contestar estas preguntas hará que sea más fácil comprender cómo podemos dar forma a la experiencia para mejorar la calidad de vida. En este capítulo vamos a describir esas actividades particulares que probablemente producirán experiencias óptimas y las características personales que ayudan a la gente a lograr fácilmente el flujo.
Las condiciones del flujo

Es mucho más probable que el flujo sea el resultado de una actividad estructurada, o que suceda debido a la habilidad de la persona para producir flujo, o por ambas razones.
Las condiciones del flujo

Actividades que producen flujo se diseñaron para hacer más fácil lograr la experiencia óptima. Tienen unas reglas que requieren de un aprendizaje de habilidades, establecen metas, producen retroalimentación, hacen posible el control. Facilitan la concentración y la involucración haciendo que la actividad sea lo más distinta posible de la denominada «realidad primordial» de la existencia cotidiana.
Las condiciones del flujo

No son las habilidades que realmente poseemos lo que determina cómo nos sentimos, sino las que nosotros pensamos que poseemos.
Las condiciones del flujo

Los juegos llenan los espacios vacíos de la cultura
Las condiciones del flujo

Mejoran la acción y la concentración durante el «tiempo libre», cuando las instrucciones culturales ofrecen poca guía y la atención de una persona amenaza con vagar por los reinos inexplorados del caos.
Las condiciones del flujo

Seguramente es cierto que el régimen y la ideología fascista nazi ofrecieron a grandes sectores de la población europea, confusa por el choque económico y cultural del decenio de 1920, un atractivo plan de juego. Ofreció unas metas simples, una retroalimentación clara y permitió una involucración renovada con la vida que muchos encontraron que era un desagravio a sus frustraciones e inquietudes anteriores.
Las condiciones del flujo

La potencialidad no implica realidad, y la cantidad no se traduce en calidad.
Las condiciones del flujo

Tener oportunidades no es suficiente. También necesitamos de las habilidades para utilizarlas. Necesitamos saber cómo controlar la conciencia (una habilidad que la mayoría de gente no ha aprendido a cultivar).
Las condiciones del flujo

Los individuos narcisistas, que están principalmente ocupados protegiendo su personalidad, se desintegran cuando las condiciones externas se vuelven amenazadoras. El pánico les impide hacer lo que deben hacer, así que dirigen su atención hacia el interior esforzándose en restaurar el orden en la conciencia y no les queda suficiente energía para negociar con la realidad externa.
Las condiciones del flujo

El erotismo es una forma de cultivar la sexualidad que se dirige al desarrollo de habilidades físicas. En cierto sentido, el erotismo es al sexo como el deporte a la actividad física.
El cuerpo en flujo

No importa si vemos o no vemos, mientras tengamos el control de lo que nos sucede.
El cuerpo en flujo

la represión no es el camino hacia la virtud. Cuando la gente se prohíbe cosas a sí misma mediante el temor, sus vidas quedan disminuidas. Se convierten en personas rígidas y defensivas; sus personalidades dejan de crecer. Únicamente mediante una disciplina libremente elegida la vida puede ser disfrutada y mantenida todavía dentro de los límites de la razón.
El cuerpo en flujo

Pero cuando se nos deja solos, sin ninguna demanda a la que atender, el desorden básico de la mente se manifiesta. Sin nada que hacer, la mente empieza a seguir modelos aleatorios, por lo común se detiene en pensamientos dolorosos o perturbadores. A menos que una persona sepa cómo proporcionar orden a sus pensamientos, la atención se sentirá atraída por cualquier cosa que sea muy problemática en aquel momento: se enfocará en algún dolor verdadero o imaginario, en los rencores recientes o en las frustraciones a largo plazo. La entropía es el estado normal de la conciencia (una condición que ni es útil, ni es agradable). Para evitar esta condición, las personas se sienten ávidas de llenar sus mentes con cualquier información fácilmente disponible mientras distraiga la atención de volverse hacia el interior y fijarse en los sentimientos negativos. Esto explica por qué una proporción enorme de tiempo se invierte en ver la televisión, a pesar del hecho que muy rara vez se disfrute haciéndolo. Si lo comparamos con otras fuentes de estimulación —como leer, hablar con otras personas o trabajar en una afición—, ver la televisión puede ofrecer información continua y fácilmente accesible que estructure la atención del espectador con un costo muy bajo desde el punto de vista de la energía psíquica que necesita invertirse. Mientras la gente mira la televisión, no temen que sus mentes les fuercen a enfrentarse a perturbadores problemas personales. Es comprensible que, una vez que se desarrolla esta estrategia para vencer la entropía psíquica, abandonar este hábito llegue a ser casi imposible.
El flujo del pensamiento

Las cosas buenas en la vida no provienen únicamente de los sentidos. Algunas de las mejores experiencias que experimentamos se generan dentro de la mente, son provocadas por la información que desafía nuestra capacidad de pensar, en lugar de desafiar nuestras habilidades sensitivas.
El flujo del pensamiento

Entre las muchas actividades intelectuales disponibles, actualmente la lectura es quizás la actividad de flujo más frecuentemente mencionada en todo el mundo.
El flujo del pensamiento

Una de las maneras más sencillas de usar la mente es soñar despierto
El flujo del pensamiento

El fin de la educación extrínseca debería ser el comienzo de una educación que se motivara intrínsecamente.
El flujo del pensamiento

Muchas personas consideran que sus trabajos son algo que tienen que hacer, una carga impuesta desde fuera, un esfuerzo que les roba vida y la existencia. Aunque en el momento mismo de la experiencia de trabajo puedan considerarla positiva, tienden a descartarlo, porque no contribuye a sus propias metas de largo alcance.
El trabajo como flujo

Irónicamente, es más fácil disfrutar realmente del trabajo que del tiempo libre, porque, al igual que las actividades de flujo, el trabajo tiene metas, retroalimentación, reglas y desafíos, todo lo cual consigue que uno se implique en el trabajo, se concentre y se pierda en él. El tiempo libre, por otra parte, no está estructurado, requiere de un esfuerzo mayor para convertirse en algo que pueda disfrutarse. Las aficiones que exigen habilidad, los hábitos que imponen metas y límites, los intereses personales, y especialmente la disciplina.
El trabajo como flujo

¿Por qué la soledad es una experiencia tan negativa? La respuesta más profunda es que mantener el orden en la mente desde dentro es muy difícil. Necesitamos objetivos externos, estímulos externos, retroalimentación del entorno para mantener enfocada la atención. Y cuando nos falta información externa, la atención divaga, y los pensamientos pueden ser caóticos, dando como resultado el estado que hemos denominado en el capítulo 2: la «entropía psíquica».
Disfrutar de la soledad y de los demás

Sin nada que hacer, la mente es incapaz de impedir que los pensamientos negativos se coloquen en primer término. Y a menos que uno aprenda a controlar la conciencia, la misma situación les ocurre a los adultos. Las preocupaciones sobre la vida amorosa, la salud, las inversiones, la familia y el trabajo siempre revolotean en la periferia de la atención, a la espera hasta que no haya nada que pida concentración.
Disfrutar de la soledad y de los demás

Mientras la mente está interactuando con la televisión, se protege de las preocupaciones personales.
Disfrutar de la soledad y de los demás

Bajo la influencia de los productos químicos la personalidad queda relevada de la responsabilidad de dirigir su energía psíquica; podemos ponernos cómodos y observar los modelos de pensamiento que la droga ofrece y que suelen ser de este tipo: pase lo que pase, está fuera de nuestro control. Y como la televisión, la droga evita que la mente tenga que enfrentarse a los pensamientos deprimentes. A pesar de que el alcohol y otras drogas son capaces de producir experiencias óptimas, por lo general el nivel de complejidad es muy bajo. A menos que se consuman en contextos rituales altamente complejos, como se practica en muchas sociedades tradicionales, lo que las drogas de hecho hacen es reducir nuestra percepción, tanto de lo que puede ser realizado como de lo que nosotros en tanto que individuos somos capaces de realizar, hasta que ambas sensaciones se equilibran. Este es un estado ameno de las cosas, pero es sólo una simulación engañosa del disfrute que causa incrementar las oportunidades para la acción y las capacidades para actuar.
Disfrutar de la soledad y de los demás

Una persona que rara vez se aburre, que no necesita constantemente de un ambiente externo favorable para disfrutar del momento, ha superado la prueba de haber logrado una vida creativa.
Disfrutar de la soledad y de los demás

La manera de crecer mientras se disfruta de la vida es crear una forma más alta de orden que nos aleje de la entropía, que es una condición inevitable en la vida. Esto significa tomar cada nuevo desafío no como algo que debe reprimirse o evitado, sino como una oportunidad para aprender y para mejorar las habilidades. Cuando el vigor físico declina con la edad, por ejemplo, significa que uno estará listo para dirigir las propias energías desde la maestría del mundo externo a la exploración más profunda de la realidad interior. Significa que uno puede finalmente leer a Proust, aprender a jugar al ajedrez, cultivar orquídeas, ayudar a los vecinos y pensar sobre Dios, si estas son las cosas a las que uno ha decidido dedicarse. Pero es difícil realizar cualquiera de ellas a menos que uno haya adquirido con anterioridad el hábito de usar la soledad ventajosamente.
Disfrutar de la soledad y de los demás

Extraer energía de la entropía, es decir, para reciclar los desperdicios y convertirlos en orden estructurado.
Engañar al caos

Reconocer que las propias metas pueden tener que subordinarse a una entidad mayor y que para triunfar uno debe jugar con un conjunto de reglas diferente a las que prefiere— es una señal distintiva de las personas fuertes.
Engañar al caos

Cuando la atención se enfoca lejos de la personalidad, las frustraciones de los propios deseos tienen menos oportunidades para desorganizar la conciencia.
Engañar al caos

El proceso de descubrir nuevas metas en la vida es parecido, en muchos aspectos, a cómo un artista crea una obra de arte única.
Engañar al caos

Engañar al caos
Es más satisfactorio ayudar a otra persona que vencerla, o que es más agradable hablar con un niño de dos años que jugar al golf con el presidente de nuestra empresa.

La diferencia entre alguien que disfruta de la vida y alguien que está abrumado por ella, es producto de la combinación entre los factores externos y la manera en que la persona los interpreta, es decir, si ve los desafíos como amenazas o como oportunidades para la acción.
Engañar al caos

Una persona que nunca está aburrida, que raramente está ansiosa, que se siente implicada en lo que sucede y que está en flujo la mayoría del tiempo puede decirse que tiene una personalidad autotélica. El término literalmente significa «una personalidad que tiene metas autónomas», y refleja la idea de que este individuo tiene relativamente pocas metas que no se originen desde dentro de su personalidad.
Engañar al caos

La personalidad autotélica transforma experiencias potencialmente entrópicas en flujo.
Engañar al caos

Para convertir la existencia en una experiencia de flujo no basta con aprender meramente a controlar momento a momento los estados de conciencia. También es necesario tener un contexto global de metas para que los sucesos de la vida cotidiana tengan significado. Si una persona se mueve de una actividad de flujo a otra sin un orden que las relacione, será difícil al final de la vida mirar al pasado y encontrar significado en lo que ha sucedido. Crear armonía en cualquier cosa que uno haga es la última tarea que la teoría de flujo presenta a aquellos que deseen lograr la experiencia óptima; es una tarea que implica transformar la totalidad de la vida en una única actividad de flujo, con metas unificadas que ofrezcan un propósito constante.
Engañar al caos

Convertir toda la vida en una experiencia unificada de flujo.
La elaboración del significado

Para experimentar el flujo hay que tener metas para las propias acciones: ganar un juego, hacerse amigo de una persona, realizar algo de una cierta manera.
La elaboración del significado

Alguien que está en armonía, sin importar lo que esté haciendo, o lo que le suceda, sabe que su energía psíquica no está siendo derrochada por la duda, el lamento, la culpabilidad y el temor, sino que siempre se emplea útilmente. La coherencia interior conduce finalmente a la serenidad y la fortaleza interior que admiramos en las personas que parecen estar bien consigo mismas.
La elaboración del significado

El propósito, la resolución y la armonía unifican la vida y le dan significado al transformarla en una experiencia perfecta de flujo. Cualquiera que logre este estado nunca carecerá realmente de ninguna otra cosa. Una persona cuya conciencia esté tan ordenada no necesita temer los sucesos inesperados, ni siquiera la muerte. Vivir cada momento tendrá sentido y la mayoría de ellos serán agradables.
La elaboración del significado

Las metas justifican el esfuerzo que exigen al principio, pero luego será el esfuerzo el que justifique la meta.
La elaboración del significado

Una tragedia personal se transformó en un desafío al que poder enfrentarse.
La elaboración del significado